26/09/2018
Editoriales

Modesto

Salvador Dalí asistió en una ocasión a una cena.

Le tocó sentarse a su lado una señora que no dejaba de preguntarle cosas relacionadas con genios y cerebros privilegiados.

_Señor Dalí, le preguntó de pronto, ¿Cómo puede saberse si alguien tiene un cerebro privilegiado?

_Bueno, señora, eso no es tan difícil como parece. Si ese alguien ha nacido en Figueras y se llama Dalí… ahí lo tiene, ¡seguro que es un genio!

El artista pudo degustar tranquilo y en silencio su cena.