23/09/2018
Editoriales

El Bronco ¿Un peligro para Nuevo León?

El gobernador Jaime Rodríguez Calderón lleva un año y medio en su puesto y, por lo tanto si así lo decide, habrá de gobernar Nuevo León por otros 4 años y medio. A estas alturas le queda muy difícil emprender la aventura de buscar la candidatura a la Presidencia de la República dado los niveles de popularidad -- o más bien de impopularidad--, que tiene en estos momentos que harían que "ni siquiera los nuevoleoneses van a votar por mí", como él mismo lo dijo.

Y es que en este año y medio el Gobernador y su equipo han escenificado una serie de, usando expresiones coloquiales, de "osos" y "panchos" y han tomado acciones y hecho declaraciones que han desplomado esa popularidad y han generado una profunda decepción, un gran rechazo y hasta el coraje de parte de los ciudadanos que lo llevaron al poder, es decir hasta entre los que le dieron el voto en julio del 2015.

Por supuesto, un gobierno impopular sería lo de menos si gobernara con prudencia y cierta normalidad. Pero lo que hemos presenciado en los últimos días indica otra cosa muy diferente. El discurso de Manuel González hablando de una "negociación que incluye la Presidencia de la República"; el regaño presidencial y después la desafortunada respuesta del Bronco a ese regaño en el sentido de que "no necesito pedirle permiso al Presidente" y, casi inmediatamente después, su confrontación con el líder nacional de la CTM, nos indican un agravamiento de su conducta errática y de una probable disfunción mental.

No somos profesionales en el terreno de la psiquiatría pero sí podemos notar que El Bronco vive claramente en un mundo que no existe. Dominado por su ideología motivacional en la que fue adoctrinado por Guillermo Rentería y bajo la desastrosa tutela administrativa y financiera de Fernando Elizondo quien sacrifica al gobierno y sus funciones para servir a la Banca; el Gobernador se imagina vivir en una especie de "talk show", en donde todo es cuestión de declaraciones para "matar el gallo" al adversario o dimes y diretes sin sentido y donde la realidad y los procesos reales no existen. No existe el agravamiento de la inseguridad y la violencia; no existe la bancarrota del Estado; no existe el desorden administrativo o el caos vial etc.

Por lo tanto, podemos decir que si el Gobernador se mantiene en esas condiciones por 4 años y medio más, entonces sí representa "un peligro para Nuevo León". Es mejor que rectifique. Nunca es tarde para ello como se lo dijo hace días el dirigente nacional de Morena.