24/09/2018
Editoriales

QUE DESPUÉS DE LULA SEGUIRÁ CRISTINA K.

Casi inmediatamente después del arresto y detención del ex Presidente brasileño Lula da Silva, las fuerzas dirigidas por Londres en la vecina Argentina empezaron a vomitar predicciones de que la ex Presidente de Argentina Cristina Fernández de Kirchner, podría ser "la siguiente" en ser acusada e incluso encarcelada.

El muy repugnante comentarista argentino Alfredo Leuco, comentó en su programa de Radio Mitre del 6 de marzo, que "si Cristina se mira en el espejo de Lula puede tener un ataque de pánico... Ni la fama ni el prestigio de Lula que incorporó a 20 millones de pobres a la clase media, pudo frenar el avance de la investigación. Ese es un aspecto que inquieta a Cristina. Ella puede y debe pensar que si a Lula le hicieron lo que le hicieron, ella, que es mucho menos que Lula, puede llegar a pasar por un sofocón parecido". Fernández y Lula son muy buenos amigos.

Pero Cristina Fernández no es el único blanco. El periódico argentino derechista Urgente 24 destaca el 5 de marzo que "el destino de Lula, la derrota electoral de Evo Morales en su intento de instalar la reelección indefinida, la victoria legislativa de la oposición venezolana y la caída estrepitosa de la imagen de Dilma Roussef junto con la salida del poder de Cristina Fernández significan un cambio de rumbo en la región que empieza a dejar la marca del populismo"; precisamente el cambio en el continente que Londres y Wall Street intentaban imponer con la elección en noviembre del 2015 del neoliberal Mauricio Macri como Presidente de Argentina.

Sin embargo, Londres reserva un veneno muy especial en contra de Cristina Fernández por su negativa resuelta a doblarse ante los desquiciados dictados monetaristas y por preferir la alianza con las naciones del BRICS. Ella era una verdadera líder de toda Ibero América.

En los tres meses en que Macri ha estado en el cargo, sus subalternos en la corrupta facción pro Londres en el sistema judicial han lanzado una cacería de brujas judicial contra Cristina Fernández y sus antiguos colaboradores, en lo que el diario argentino Urgente 24 califica de "una especie de mani pulite" (la operación Manos Limpias en Italia que se usó en contra de individuos que se negaron a jurarle obediencia a Londres). Macri va a presentar pronto ante el Congreso para su aprobación una "Ley del Arrepentido", con el propósito de promover que individuos salgan públicamente con evidencia de "corrupción", como ocurrió en el caso de PetroBras en Brasil, que fue orquestado con el único propósito de acabar con el gobierno de Rousseff. Es de destacarse que la cabeza de la Oficina Anti Corrupción en Argentina, Larua Alonso, es una conocida agente del Fondo Nacional por la Democracia (National Endowment for Democracy).