15/11/2018
Editoriales

EL DEBATE ENTRE LOS DIPUTADOS Y FERNANDO TURNER DE SEDEC

Según la opinión de los diputados Marco Antonio González del PRI y Arturo Salinas del PAN, el papel de un secretario de Desarrollo Económico Nuevo León, debe ser el de un "promotor nato" de la inversión privada extranjera y además tener "encanto" para "convencer a los inversionistas de otros países" que siempre tienen "más de 10 opciones" para escoger, a que decidan venirse a Nuevo León. Los diputados del ahora llamado "PRIAN", debido a la alianza tan estrecha que mantienen esos dos partidos y a los objetivos que comparten, expresan claramente lo que ha sido durante las últimas tres décadas la postura de nuestros gobernantes en todos los niveles. Desde la entrada de México al GATT en los años 80s, pasando por la firma del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN) en 1994 y durante las negociaciones que se realizan en secreto a favor de la TPP o Sociedad Transpacífica; el papel que se le ha asignado a México – aparte de proveedor de petróleo---, ha sido precisamente el de atraer, mediante la oferta de facilidades fiscales y de otro tipo y mano de obra barata, esas "inversiones extranjeras" que habrían de darnos el crecimiento y el empleo necesarios para la estabilidad del país y para la felicidad de los mexicanos. Ya conocemos el resultado.

Mientras los gobiernos post -1982 se dedicaron a reducir el costo de la mano de obra de México hasta hacerla la más barata del mundo, siempre bajo la vigilante mirada del Fondo Monetario Internacional (FMI); y a entregar los recursos naturales del país y a reformar todas las leyes necesarias para facilitar esas inversiones y su rápida salida del país, esa inversión extranjera, además de escasa y dedicada en más de un 60% a la compra de plantas ya existentes o a reinvertir sus utilidades en esas mismas plantas; no logró hacer que México creciera ni siquiera al 3% en promedio durante más de 30 años y la pobreza; la diáspora de más de 14 millones de mexicanos hacia los EU; los 20 millones de empleos informales de gente que sobrevive en las calles vendiendo lo que puede; la violencia; el creciente dominio del narcotráfico sobre la sociedad y la economía y la tragedia sangrienta que vive el país son el saldo que podemos observar de esa inversión y de la política de atraerla a como dé lugar. La inversión extranjera que habría de llevarnos "al primer mundo" según decía Carlos Salinas, nos ha llevado más bien al infierno.

El secretario de SEDEC de Nuevo León, Fernando Turner piensa diferente según se puede ver en lo que ha dicho. El propone "revertir esa mentalidad"; la de "regalar dinero a unas cuentas empresas" que además no lo necesitan, como son la grandes empresas trasnacionales, y mejor otorgarle esos incentivos y subsidios a las Pymes y demás empresas mexicanas porqué éstas son las que "generen empleo, dan estabilidad al país y generan desarrollo tecnológico". En diferentes ocasiones el secretario Turner ha hecho pública su idea de que son las Pymes, especialmente, las que generen la innovación tecnológica y permiten el aumento de los salarios de los trabajadores y de que son esos empleos y esos salarios los que le darán estabilidad al país y, eventualmente, acabaran con la violencia. El secretario Turner se pregunta, respondiendo a los diputados González y Ortiz; "¿Conque elementos de juicio dicen que regalando dinero a unas cuentas empresas se va a crecer más...".Y no hay respuesta. Lo único que nos ha dejado el TLCAN y ahora la versión radical de este la TPP, es la tragedia sangrienta que vivimos. La visión de Turner es similar a la de las Mittelstand, o empresas familiares de Alemania y otras partes de Europa. Mismas que en ese país generan el 98% de las exportaciones y más del 80% del empleo privado y unos 82 millones de empleos. Al mismo tiempo, la propuesta de Turner refleja la visión que existe en diferentes países asiáticos como China u otros, en los países del BRICS, en el sentido de que aunque estos fueron países que ofrecieron en un tiempo también esa mano de obra barata y esas facilidades a las trasnacionales, ahora llevan a cabo un viraje en su estrategia de desarrollo hacia una basada en el desarrollo interno y el crecimiento de su mercado interno poniendo en segundo o tercer lugar la exportación de productos maquilados. Los grandes proyectos de infraestructura; ferrocarriles de alta velocidad; plantas nucleares y la estrategia de la Nueva Ruta de la Seda son bien conocidas. Al parecer secretario Turner se contagió de ese optimismo en sus innumerables viajes al sudeste asiático y por eso se atreve a "mentar a dios en casa del demonio", es decir, en la "ciudad del TLCAN" que es Monterrey ; origen, por ejemplo, de Ildefonso Guajardo, homólogo de Turner a nivel federal y promotor y militante de la ideología globalista y ardiente defensor de la TPP; como lo son muchos empresarios a quienes la globalización y el espejismo de las exportaciones llevó a sus empresas a la ruina como es el caso de Cemex, Vitro, ALFA, Cervecería etc. y que siguen aferrados a esos dogmas. Bien por él, ojalá y se mantenga en su postura.