12/Aug/2020
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Julio 16 de 1944: Parte rumbo a Estados Unidos el Escuadrón 201 de la Fuerza Aérea Mexicana, para iniciar su entrenamiento militar porque combatirá en el Pacífico junto a los Aliados en la Segunda Guerra Mundial. Una vez capacitados para el combate, el valeroso escuadrón mexicano se incorporó con el escuadrón de caza 310 de la  USAAF (United States Air Force) con base en Porac (Pampanga) del complejo de Clark Field en la Isla de Luzón. Volaron mil 900 horas en 95 misiones de combate, apoyando al esfuerzo de los aliados bombardeando las islas de Luzón y de Formosa en pro de expulsar a los japoneses. En Filipinas murieron cinco pilotos mexicanos -uno se estrelló, otro fue derribado, otro se estrelló, y tres quedaron sin combustible muriendo en el mar-, más otros tres que murieron accidentalmente en los entrenamientos. Evidentemente que los pilotos mexicanos eran inexpertos en batallas aéreas, pero aún así, elementos de tierra del propio escuadrón le entraron duro a la batalla contra los japoneses. Al Escuadrón 201 se le atribuye dejar fuera de combate a 30 mil soldados japoneses, así como la destrucción de edificios, vehículos, tanques, cañones anti aéreos, nidos de ametralladoras y bancos de municiones. El 18 de noviembre de 1945 regresaron triunfantes a México y el presidente Manuel Ávila Camacho les entregó la bandera nacional, en un desfile militar en la mera Plaza de la Constitución. Este escuadrón 201 de México, fue colmado de elogios por el general Douglas McArthur, jefe de las fuerzas aliadas en el Pacífico Sur.