23/09/2018
Editoriales

Julio 13 de 1954: muere en la ciudad de México la artista Frida Kahlo, pintora de talla internacional

Julio 13 de 1954: muere en la ciudad de México la artista Frida Kahlo, pintora de talla internacional. Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón, nace en la ciudad de México, en julio 6 de 1907, hija de Guillermo Kahlo y Matilde Calderón, quienes descendían él, de judíos alemanes vinculados al arte y la fotografía, mientras ella de la mezcla de mexicano con indígena. A los seis años, Frida contrajo la terrible enfermedad de la poliomielitis, dejándole secuelas que le impedían movilizarse en forma normal. Siendo estudiante de preparatoria se hace novia de Alejandro Gómez Arias, que llegaría a ser político destacado, participa en un accidente automovilístico el 16 de noviembre de 1925, cuando tenía 18 años de edad, sufre heridas profundas en la columna vertebral. Este accidente consistió en un choque del autobús en que viajaba la joven y un tranvía. Paradójicamente a pesar de su gravedad, ese suceso la obligó a guardar reposo por largos meses, que ella aprovechó para iniciarse en el arte de la pintura.

   Tiempo después Kahlo mostró su obra a algunos artistas entre los que estaba el muralista Diego Rivera, con quien luego casaría. Por cierto ese matrimonio fue zigzagueante, pues Rivera le fue infiel una gran cantidad de veces, obligando este hecho a Frida a pedirle el divorcio, lo llevaron a cabo en 1939, pero después volvieron a casarse. Aquel accidente con el tranvía marcó su vida plena de ingresos al hospital y que culminó en 1953 con la amputación de su pierna derecha, lo que la llevó a varias crisis hasta que perdió la vida en 1954.

   El arte de Frida Kahlo tiene influencias de Diego, sobre todo por el uso que le da a las manchas grandes de color. Cuando se quiso inscribir su obra entre el arte surrealista pues era elaborada con elementos fantásticos y aparecen incongruencias en su espacio pictórico, ella no lo aceptó diciendo que su obra es una representación dramática de su realidad, pues sentía la desintegración de su propio cuerpo (La columna rota, 1944) o su imposibilidad de tener hijos (Hospital Henry Ford, 1932).

   Artista prolífica con obra que va desde la identidad nacional, hasta autorretratos. Fue una militante activa del partido comunista mexicano, pero no aceptó candidatura alguna, pues sentía que su deber era apoyar las causas desde el lienzo, a eso se deben sus cuadros del combate feminista y de lucha política. Su muerte no detiene su carrera pues ausente, se convierte en símbolo internacional de mujeres destacadas y su obra adquiere relevancia mayor, teniendo exposiciones en todo el mundo.