18/11/2018
Editoriales

Miserable

El triunviro Marco Licinio Craso, desde finales del siglo III, obtuvo buena parte de sus fabulosas riquezas gracias a la especulación inmobiliaria, en un plan realmente inescrupuloso. Cuando había un incendio, se presentaba de inmediato en el lugar con una brigada particular de bomberos equipados para el combate al fuego. Pero no daba la orden de inicio del operativo hasta que el propietario de la finca –cada vez más angustiado- no había accedido a vendérsela por una pequeña parte de su valor.

 

Plutarco, Vida de Craso 2