06/Jul/2020
Editoriales

La pandemia de la deuda más letal que el coronavirus

El hiper crecimiento de la deuda Argentina en 4 años de Macri se replica en solo 2 meses en el mundo

 

El control social ejercido vs. el Covid-19 podría ser utilizado para imponer sacrificios económicos

El crecimiento explosivo de la deuda de Argentina durante el gobierno de Mauricio Macri (2015-2019) se está repitiendo a nivel mundial durante los últimos dos meses. Si en Argentina ese crecimiento entre 2015 y 2019 fue de 6.8 mil dólares por minuto; 3.6 millones de dólares (mdd) por hora; 89.1 mdd por día; de 2. 7 mil mdd por mes y de 32 mil mdd por año; en este momento varios países experimentan esas proporciones de crecimiento sus deudas, pero en solo dos meses.

En el caso de México, la deuda de la empresa petrolera del estado, Pemex, creció un 24% entre marzo y abril, sin que esta hubiera recibido ningún préstamo adicional y solo para la devaluación de la moneda mexicana.

Ahora la deuda de Pemex es de 2.4 billones de pesos o más de 100, 000 mdd. Algo similar está sucediendo con la deuda total de México que al empezar el año ya era de 11.2 billones de pesos (unos 550 mil mdd) y que creció en unos 900 mil mdp en entre febrero y marzo. Dentro del país, para enfrentar los estragos de la parálisis económica generada por las medidas sanitarias contra la pandemia del Coronavirus, el Banco de México -- el organismo autónomo que responde a los lineamientos de la Reserva Federal de los EU y del banco de Pagos Internacionales de Basilea--, proporciono “liquides” por 750 mil mdp ( unos 30 mil mdd) a los mercados financieros, “ para su sano desarrollo”, inyectando liquides para todo tipo de operaciones especulativas como garantizar el valor de certificados bursátiles; coberturas cambiarias; permuta de valores gubernamentales; reportos para dar liquides a grandes empresas etc. Todo esto en medio de una caída de 20% en las ventas de petróleo y de un 27% en su precio lo que condujo a la empresa petrolera Pemex a una pérdida de más de medio billón de pesos, (unos 20 mil mdd) y un aumento en automático de su deuda como dijimos arriba.

Sobra decir que el PIB de México también se desplomo en los meses de febrero, marzo y abril, en –1.6%. Sin embargo, El Banco de México pudo inyectar liquides al mundo especulativo entre otras razones porque, obtuvo “ganancias” por más de 800 mil mdd, unos 21 mil mdd, debido a esta devaluación violenta del peso que destruye a la economía real.

Pero la explosión del endeudamiento no solo es cuestión de las naciones pobres o “en desarrollo”. El caso de los Estados Unidos es más dramático. Para hacer frente a los estragos de la pandemia del COVID, el gobierno de Donald Trump consiguió que el congreso le aprobara un paquete de 3.2 billones de para, supuesta mente, ayudar “a la gente común”.

Eso fue a mediados de marzo, pero para abril ya se habían sumado otro paquete de 450 mil mdd de supuesta ayuda para las pequeñas empresas, los gobiernos y los hospitales y otro de 25 mil mdd para las líneas aéreas al borde de la quiebra en este momento. No hay que decir que como en el caso de México y en todos los demás países, la ayuda a las “micro, pequeñas y medianas empresas” que destino el Banco de México, también se usó a los bancos privados como “intermediarios” y, por supuesto, como en el caso de JP Morgan en EU, ellos repartieron recursos entre las empresas con las que hacen negocio y les negaron los préstamos a las demás.

Pero más allá de eso, con estos paquetes de rescate el déficit de Estados Unidos aumentara de casi un billón de dólares a 3.7 billones de dólares, según la Oficina de Presupuesto del Congreso; o a 4 billones de dólares según el senador Rand Paul. La deuda total de ese país crecerá de 19 billones de dólares en que estaba en el 2017 al asumir Trump el gobierno, a 24 billones de dólares con estos rescates, más de un 110% del PIB. EL fenómeno se repite en todas partes y Francia, por ejemplo, donde el gobierno de Emanuel Macron receto un paquete de salvamento de 350 mil millones de euros, teniendo ya una deuda equivalente a un 124% del PIB y la cual podría saltar hasta un 150% del PIB ahora. Lo mismo se puede decir de Alemania donde la deuda ya era el equivalente a un 66% de su PIB desde el año pasado cuando se declaró en recesión. En general los países europeos tienen prohibido contratar deuda y tiene acuerdos con la Unión Europea de mantener déficits muy bajos y restringido el gasto público, pero están buscando saltarse ese obstáculo para hacerle frente a la emergencia de parálisis económica y aumento galopante del desempleo como resultado de la pandemia y de las medidas sanitarias. Si en el 2009, cuando la gran crisis financiera más reciente, el gobierno de EU inyecto 700 mil mdd principalmente, como ahora, a los mercados financieros y los bancos, el resultado fue la aplicación de un paquete de austeridad y recortes el gasto público que explican, entre otras cosas, el desmantelamiento del sector salud y del sistema hospitalario que se vio rebasado dramáticamente por la pandemia.

Si la emergencia del Coronavirus termina después del verano, los países cargarán con una nueva y más pesada deuda que tendrán que cubrir en base a sacrificios y bajas en su nivel de vida, desempleo masivo, alza en los servicios públicos etc. Quizá, las medidas sanitarias como el distanciamiento social, servirán como métodos de control sobre una población empobrecida y sacrificada para sostener el moribundo sistema financiero encabezado por los “bancos zombies” como Citibank, JP Morgan, HSBC, Bank of América etc. y los grandes fondos especulativos como BlackRock que es el que encabeza el reparto de los recursos del paquete de Trump de 2.2 billones de dólares en EU. Sin embargo, después de la pandemia del Coronavirus las naciones pueden decidir desechar este sistema financiero cancerosos y su montaña de deudas impagables y construir uno nuevo que de impulso al crecimiento y el desarrollo económico y no a la usura y la especulación.