14/12/2018
Editoriales

Entrecurules 20 01 18

Para los amantes del quehacer legislativo, los tiempos de receso del Congreso local, no gustan, porque sólo una vez a la semana sesiona la Diputación Permanente en la cual sólo participan ocho de los 42 diputados...

 A la gente le gustan más los periodos ordinarios porque tres días por semana ven a sus diputados y pueden hablar con ellos y aparte disfrutan de la sátira y el escarnio de quienes saben usar el lenguaje a la hora de hacer uso de la tribuna...

 Y en las sesiones ordinarias son 42 y no ocho y además, cuando dicen alguna barbaridad provocan la risa del público...

 Es decir, en ocasiones son muy divertidos los diputados porque en ocasiones meten la pata y utilizan términos incorrectos como ya le sucedió a Samuel García de Movimiento Naranja...

 Sin embargo, el tiempo de receso está por terminar pues ya el primero de febrero regresan los diputados a la arena legislativa...

 Insistimos que algunos no terminarán su gestión porque se van a buscar otro cargo de elección popular...

 Es tiempo que algunos diputados suplentes ya se frotan las manos no por el afán de servicio, sino por estar en la nómina...

 Aparte, todos ellos entrarán en una etapa de aprendizaje pagado con nuestros impuestos...

 Mientras tanto sigue en el Congreso la inscripción de candidatos a fiscales general autónomo, de delitos electorales y anticorrupción.