24/04/2018
Editoriales

Desprecio a Convenencieros, Aprecio a Altruistas

Ahora que los mexicanos nos estamos dando cuenta de lo perniciosa y disolvente que es la corrupción impune en el manejo de los asuntos públicos, nos preguntamos ¿Por qué hemos caído a un nivel tan bajo que parece dejar chico a los "robos moderados" de tiempos del Sistema Clientelar del PRI, ahora que se supone que algo hemos avanzado hacia la democratización?

Parte de la respuesta pude ser simplemente que lo que pasa es que ahora estamos más enterados, por el grado de libertad de expresión y manifestación que hemos logrado, pues ya no sólo conocemos bien los desfalcos, sino que también valoramos mucho mejor los daños que se le hacen al bien público. Otra razón parecida es que la gente de buena voluntad se horroriza de que a una buena parte de los empresarios que conoce, ni siquiera se "les agua el ojo" de aprovecharse de todos los negocios turbios y amañados que encuentre, siempre y cuando pueda hacerlos "muy a cubiertas": Les da grima la ceguera estúpida de esos egoístas que creen que vale la pena hacerse ricos, aunque su país se hunda más en la pobreza y la desunión ¿Qué no se dan cuenta de cómo se deteriora la seguridad pública y con ella el nivel de la convivencia en la sociedad?

Esta ceguera egoísta y estúpida de quienes "les va bien" navegando en aguas turbias, sólo hay una forma de irla combatiendo, y es poniendo el ejemplo contrario de integridad y altruismo, actitudes que indefectiblemente van a ir afeando y vilipendiando las conductas "flexibles" y convenencieras. Para ir formando "el otro diente" de la pinza del cambio social, será muy procedente alabar, rendir homenaje y, desde luego, ayudar, a personas que se preocupen del bien común en general y de beneficiar a personas necesitadas en lo particular.

Esta acción "de pinzas" una vez que avance lo suficiente, va a ir reforzando la solidaridad entre los distintos sectores de la sociedad, haciendo cada vez más fácil y expedito el perseguir a los corruptos y el recuperar el sentido de la justicia al manejarse los asuntos públicos, y los privados, dentro del Estado de Derecho: ¿Parece remoto lograr esto? Recordemos que en nuestros avances hacia la democratización también hemos logrado que la organización y supervisión de las elecciones quede en manos de la ciudadanía y, por último, también habíamos logrado una partición del Poder Público por funciones y niveles, aunque este avance lo hemos ido perdiendo en parte, por la siguiente causa: Los dos principales Partidos "de oposición", PAN y PRD, se han ido maleando, al caer en manos que quienes se han ido dado cuenta de que se puede "comprar" una buena parte de los votos, en los barrios pobres y en los pueblos, si se "desvía" para esos propósitos un buen "chorro" de dineros públicos.

Este serio y difícil problema político del voto "clientelar", sólo se resolverá encarando el hecho de que el sistema democrático que se inventó en Occidente, sólo funciona bien entre gentes de clase media para arriba y de cierto nivel de educación hacia arriba, por lo que aquí en México, que ya "les otorgó" el voto a todos, siempre se ha manejado el grueso de los voto de ese modo "controlado", por lo que ahora habrá que pensar en evaluar cada tipo de voto según criterios de pago de impuestos y de nivel de educación.

Atte.- JVG.- 11-01-17