18/10/2018
Editoriales

Ojo por ojo

Ojo por ojo

 

Un niño entra a su casa y, llorando, se precipita a los brazos de su madre. Tiene un rasguño en la cara.

_Ese maldito chiquillo se me echó encima y me golpeó, le dice llorando.

_Mi pobre hijo ¿sabes el nombre del niño que te golpeó?

_No, no lo conozco madre.

_Entonces ¿cómo lo identificaremos?

_No lo sé, pero tal vez nos ayude esto: tengo su oreja en mi bolsillo

 

 

 

Cuento de Jodorowsky