21/09/2018
Editoriales

La Ola

Los deportes profesionales practicados dentro un estadio tienen muchas comodidades y atractivos, pero el público es sólo participante pasivo de las fiestas populares que son esos encuentros deportivos. Practicar o jugar a La Ola es divertido porque el público participa realizando ciertos movimientos armónicos que transmiten la alegría del juego que se está llevando a cabo en ese momento.

Estos movimientos son secuenciales y coordinados, en los que una parte del público se pone de pie gritando y agitando sus brazos, y al momento de sentarse se levantan sus vecinos de butaca y así sucesivamente hasta darle toda la vuelta a las gradas del estadio. El 15 de octubre de 1981 se supone que se practicó La Ola por primera vez en Oakland, según sostiene el animador de béisbol “krazy George” Henderson, aunque en Seattle dicen que fue en un partido de fútbol americano dos semanas después. Fueron los animadores quienes organizaron las primeras olas, pero al poco tiempo el público las hacía sin necesidad de que alguien les estuviera arengando. Sin embargo, en la Copa Mundial de fútbol México 1986 la ola vivió su mejor momento pues el mundo –literalmente- vio al público mexicano hacerla. Y en menos de que canta un gallo se practicaba en todos los estadios del orbe, aunque en nuestro país se dice que La Ola se hacía desde las olimpiadas de México 1968. Es por eso que los ingleses y hasta los orgullosos norteamericanos le dicen a este ejercicio “The mexican Wave”. 

Para la afición de Monterrey, la ola se realizó primero en el Estadio Universitario durante el encuentro de México y Argentina el 18 de septiembre de 1984 previo al Mundial de 1986, y como no hay autoridad futbolística que lo clarifique por ser un tema ajeno a los torneos, seguirá la duda, pues nadie muestra los videos que certifiquen que La Ola se realizó en tal o cual juego primero.