23/Oct/2020
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Septiembre 27 de 1821: Entra a la Ciudad de México el Ejército Trigarante de los generales Iturbide y Guerrero. Con este hecho trascendental quedaban atrás tres siglos de coloniaje y aunque la población no entendía cabalmente lo que sucedía, al ver reunidos marchando con sus mejores galas a los insurgentes juntos con los realistas, se alegraron pues eso representaba la ansiada paz. Eran en total 16 mil 300 hombres y estaba al frente Agustín de Iturbide con su escolta que encabezaba el general Epitacio Sánchez y 300 hombres.

Después marchaban Los Dragones de México, caballería de Echávarri y los Dragones de Santander. Luego iba la tercera sección de los Fieles de Potosí, Dragones del Rey y Sierra Gorda. La cuarta sección era integrada por San Carlos y Provinciales de México, Dragones de Valladolid, Moscada, Regimiento de Toluca, Caballería del Padre Izquierdo y otros más. Pasaron por el paso de la Garita de Belén, para irse por Paseo Nuevo o Paseo Bucarelli.

Dieron vuelta a la derecha con rumbo a la Alameda por las antiguas calles del Calvario y Corpus Christi. Continuaron por las antiguas calles de Santa Isabel con San Francisco y Plateros hasta la Plaza Mayor. Llegando entre Catedral y el mercado del Parián entraron a la plazoleta Oval, donde estaba la estatua de Carlos IV, monumento que se convertiría en un ícono artístico conocido por el pueblo como `El Caballito’ y que hoy está por la calle de Tacuba, frente a Palacio de Minería. El Ejército Trigarante, continuó hasta cruzar frente al Palacio Virreinal, y la gente se emocionó cuando distinguió entre los oficiales que desfilaban a los más famosos guerreros, aquellas figuras que después dominarían la política nacional, como a: Antonio López de Santa Anna, Anastacio Bustamante, Pedro Celestino Negrete, José Joaquín de Herrera, Miguel Barragán, Vicente Filisola, y muchos más. Un día glorioso que significa la Independencia Nacional, que encabezaban los ya mencionados Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero. Ellos fueron los artífices de la paz que forjó a una Patria independiente y soberana, que hoy disfrutamos todos los mexicanos, aunque haya algunos que no la aprecien debidamente.