31/Mar/2020
Editoriales

Febrero 2 de 1919: Muere en Monterrey el ingeniero Miguel F. Martínez, benemérito de la educación

Febrero 2 de 1919: Muere en Monterrey el ingeniero Miguel F. Martínez, benemérito de la educación. Miguel Filomeno Martínez Pérez, nace en Monterrey, el 5 de julio de 1850. Hijo de Antonio Martínez y Francisca Pérez, estudia en Monterrey la educación primaria y desde joven muestra dotes para la ejecución de piezas musicales clásicas en varios instrumentos, sobre todo en la flauta, llegando a formar parte de una orquesta formal que dirigía Albino Sarabia.

Al unísono estudia la secundaria y toma lecciones de filosofía, latín y matemáticas. En 1865 el joven Miguel F. Martínez es premiado por ser el mejor estudiante de filosofía, y es invitado por Serafín Peña a colaborar con él como maestro auxiliar. Se matricula en la primera generación de ingenieros topógrafos del Colegio Civil, misma que no termina el ciclo de estudios al ser cancelada la carrera por el gobierno, pero él continúa sus estudios en forma particular con el único ingeniero que había en el estado: don Francisco Leónides Mier.

En 1870 se incorpora de lleno a la educación, dirigiendo una de las dos escuelas públicas que existían en Monterrey. Presenta su examen profesional el 31 de octubre de 1871 siendo reconocido como el único título del ramo topográfico que produjo el Colegio Civil. Con esa calidad y en base a sus trabajos topográficos que culminaron en un plano oficial de la ciudad, en enero de 1872 fue designado el Ingeniero de la Ciudad. Incursiona en el periodismo, fundando el periódico El Jazmín, primer periódico ilustrado en Monterey.

Casa con la señorita Josefa Rendón en 1875 y ambos procrean a sus hijos Ignacio y Miguel D. Martínez Rendón, que serían distinguidos hombres del arte y la cultura nuevoleonesa. En el Monterrey de 1885 con 30 mil habitantes, crea un colegio privado. Pero la pasión por la educación pública le gana y en 1877 acepta dirigir la Escuela Pública de Niños de Lampazos, en donde aprovecha su estancia para formar la banda municipal de música.

En 1890 es regidor comisionado de instrucción primaria en el ayuntamiento de Monterrey, desde donde estuvo impulsando los programas educativos hasta 1901. El gobernador Viviano L. Villarreal reabre la escuela normal del estado y nombra a Miguel F. Martínez como su director, por lo que decide cerrar su colegio particular pues no quería caer en contradicción de intereses, dado que ya acumulaba dos puestos: de día era inspector de escuelas primarias y de noche, director de la normal.

En 1882 impulsa la creación de la Biblioteca Pública del estado, pero de 1883 a 1885 hubo de retirarse de sus puestos públicos para atender una fuerte carga de trabajo privado en su despacho de ingeniero topógrafo. Regresa a la educación creando la Academia Profesional para Señoritas, y en 1892 es nombrado por el presidente Porfirio Díaz director general de Instrucción Pública, hasta el año de 1900, cuando regresa al Estado para ser director del Colegio Civil de 1900 a 1901. En 1910 se funda la Universidad Nacional, en la que es consejero ex – oficio y de 1911 a 1914 dirige la escuela Nacional de Maestros. Fue senador por el Estado de Durango y al término de su encargo regresa a Monterrey. El Congreso del Estado lo nombra en 1918 Benemérito de la Educación y muere en 1919. La Escuela Normal del estado, lleva su nombre desde 1943, pues el talante y pasión educativa del maestro Martínez es un ejemplo a seguir, este nuevoleonés liberal y positivista que contribuyó en forma importante a la consolidación del sistema educativo nacional, sigue presente en la memoria del magisterio.