15/10/2018
Editoriales

Diciembre 15 de 1873: nace en Marín, Nuevo León, Pablo Livas Montemayor, quien llegaría a ser benemérito de la educación del estado

Diciembre 15 de 1873: nace en Marín, Nuevo León, Pablo Livas Montemayor, quien llegaría a ser benemérito de la educación del estado. Hijo de Antonio Livas e Isabel Montemayor, estudió su instrucción primaria en la villa de Marín, en la escuela que estaba a cargo del profesor Leocadio González, y seguía el sistema lancasteriano.

La secundaria la realizó en una sucursal del Colegio Civil, que por entonces se instaló en Marín, hasta el segundo grado. Suspendió sus estudios porque la familia Livas se trasladó a El Cercado, de villa de Santiago, ya que su padre fue empleado de la icónica empresa Hilados El Porvenir.  Pablo regresa a Marín, en donde estudia y se recibe como Tenedor de Libros.  En 1892 inicia su carrera en el magisterio como ayudante de la dirección de la Escuela Pública de su pueblo natal, donde conoce al inspector escolar Eulogio Flores, quien lo invita a estudiar en la Normal del Estado, en la ciudad de Monterrey.

El director de esa institución era el ingeniero Miguel F. Martínez, quien al ver su nivel académico lo nombra además de alumno, maestro de Metodología General y Aplicada, clase que dio también en la Academia Profesional para Señoritas. Siendo alumno del tercer grado en la Normal, es nombrado director de la Escuela Superior No. 1, pero no alcanza a ejercer porque lo nombran Oficial de Redacción en la Dirección General de Instrucción Primaria.

En 1899 casa con la maestra Francisca Villarreal y se matricula en la escuela de leyes, pero no termina sus estudios debido a que es nombrado director de la Academia Profesional para Señoritas. Al mismo tiempo sustituye a Serafín Peña como Inspector Escolar del centro de Monterrey. En 1905 compra el Colegio Bolívar, negocio que no prospera y cierra sus puertas pocos años después. Como editorialista, escribe con el seudónimo de “Ille” en los semanarios El Pobre Balbuena, Claro – Oscuro y en el diario El Espectador.

Publica libros para la Enseñanza Primaria y Normal, e igual participa en política, siendo oficial mayor de la secretaría del ayuntamiento de Monterrey, cargo al que renuncia en 1914 cuando la revolución constitucionalista se apodera de la ciudad. Se muda con su familia de ocho hijos a Laredo Texas, y trabaja en el periódico El Progreso como redactor. Yendo a San Antonio, a la edad de 43 años, sufre un ataque de pulmonía fulminante que le lleva a la tumba el 8 de febrero de 1815. A los cinco años de su muerte, el magisterio de Nuevo León le hace justicia trayendo sus cenizas para depositarlas entre los suyos, y es nombrado por el Congreso del Estado, Benemérito de la Educación, el 13 de diciembre de 1972, a iniciativa del profesor Martín Cepeda. De sus ocho hijos, dos son muy destacados en la vida pública, Eduardo Livas Villarreal, quien llega a ser gobernador del estado y Enrique C. Livas, rector universitario.