17/11/2018
Nacional

Latinoamérica debe buscar consenso sobre la crisis venezolana y rechazar las interferencias extraregionales

Los países de Latinoamérica acordaron oponerse a la interferencia extraregional y ayudar a resolver las crisis de cada país a través de los mecanismos colectivos de negociación y en el marco de las organizaciones de integración regional

Beijing - El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció este viernes que la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), instalada el mismo día, empezará a trabajar en una "comisión de la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas".

La oposición, que rechazó firmemente la ANC y la calificó de ilegítima, convocó una manifestación que pretendía dirigirse hacia el Palacio Federal Legislativo, pero resultó dispersada por las fuerzas de seguridad.

Según analistas consultados por Xinhua, la intensificación de la crisis en Venezuela ha agravado las divergencias entre los países latinoamericanos, causa que puede perjudicar en cierto grado la unidad interna de la región y abrir una brecha que permita una intervención extraregional.

DIVERGENCIAS GENERADAS EN LA CRISIS

El 30 de julio, Venezuela celebró las elecciones a la Asamblea Constituyente para elegir a los 545 constituyentes que se encargarán de redactar una nueva Constitución.

Según Maduro, la votación y la reforma constitucional propuestas buscan un cambio que permita reestablecer el orden en Venezuela, un país que se encuentra sumido en una crisis económica sin precedentes y constantes protestas callejeras que han dejado más de un centenar de personas muertas.

Ante esta elección, los gobierno izquierdistas como Cuba, Bolivia, Ecuador y El Salvador celebraron y apoyaron a la Constituyente, mientras que otros países como Brasil, México, Argentina, Colombia y Perú se negaron a reconocerla.

Los brotes de tal discrepancia se dejaron percibir a principios de este año cuando se intensificó el conflicto venezolano, y surgieron especialmente en el marco de la Organización de los Estados Americanos (OEA), liderada por Estados Unidos.

En marzo, 12 países de América Latina firmaron con EEUU y Canadá una declaración conjunta en el marco de la OEA, sin informar a Venezuela, para aumentar la presión sobre este país y exigieron al gobierno venezolano liberar los presos políticos y organizar elecciones.

Además, durante una sesión de la OEA en junio pasado algunos países latinoamericanos tuvieron una disputa acerca de una propuesta similar sobre Venezuela. Dieciocho países la aprobaron y los otros 13 la rechazaron o se abstuvieron de la votación.

El director adjunto del Instituto de América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales, Yuan Dongzhen, indicó que la situación en Venezuela, que sigue empeorando, ha hecho más profunda la discrepancia entre los países latinoamericanos, dañando la integración latinoamericana.

MECANISMO DE NEGOCIACION: OPCION EFICAZ PARA ASUNTOS REGIONALES

Según Yuan, la crisis política que vive Venezuela constituye un gran desafío para los mecanismos de negociación colectiva de América Latina.

A principios de este siglo, gracias a la "década de oro" de la economía latinoamericana, la integración regional se comenzó a acelerar.

Los países de Latinoamérica acordaron oponerse a la interferencia extraregional y ayudar a resolver las crisis de cada país a través de los mecanismos colectivos de negociación y en el marco de las organizaciones de integración regional.

En marzo de 2008, las Fuerzas Militares y Policiales de Colombia realizaron una incursión en territorio ecuatoriano en una misión contra el grupo guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Como resultado, Ecuador, Venezuela y Nicaragua rompieron relaciones diplomáticas con Colombia. Una semana después, esta crisis diplomática llegó a su fin, gracias a una mediación minuciosa del Grupo de Río.

En junio de 2009, el entonces presidente de Honduras Manuel Zelaya fue exiliado por las fuerzas armadas tras un golpe de Estado.

Los países latinoamericanos condenaron unánimemente a los golpistas e inmediatamente iniciaron el mecanismo de coordinación colectiva regional, a través de las instituciones multilaterales regionales como el Grupo de Río, el SICA, el ALBA para intervenir en esa disputa, aislar a los golpistas y apoyar a Zelaya, promoviendo la reconciliación nacional.

En el caso de Venezuela, las organizaciones regionales también han mostrado voluntad de servir como mediadoras a fin de facilitar el diálogo entre el gobierno venezolano y la oposición.

Hace dos semanas, el Mercosur emitió una declaración conjunta en la cual propuso establecer un grupo de contacto para crear un mecanismo de comunicación y promover el diálogo entre las partes en conflicto.

Yuan consideró que sería muy difícil de mediar en la crisis venezolana, puesto que se ve poco consenso y voluntad de reconciliación entre la administración de Maduro y la oposición.

INTERVENCION EXTRAREGIONAL INTENSIFICA LA CRISIS

El 31 de julio, el gobierno del presidente de EEUU, Donald Trump, impuso sanciones económicas directas contra Maduro, entre las que figura la congelación de activos bajo jurisdicción estadounidense.

La medida fue anunciada por el Departamento del Tesoro y se produjo un día después de las votaciones para elegir a la Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela, el pasado 30 de julio.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba criticó al Gobierno de EEUU por imponer sanciones al presidente venezolano y reiteró su inquebrantable solidaridad con el pueblo y el gobierno del país suramericano.

Yang Shouguo, director adjunto del Instituto de Estudios de América Latina de la Academia de Relaciones Internacionales Modernas de China, advirtió que Estados Unidos podría aumentar las sanciones contra Venezuela.

"Estados Unidos ha intervenido plenamente en la crisis de Venezuela a través de la manipulación de la opinión pública, apoyando a la oposición, imponiendo sanciones a los líderes venezolanos,promoviendo la intervención de la unión anti-Venezuela del hemisferio occidental", destacó Yang.

Según el experto, Venezuela debería obtener el apoyo diplomático de los estados izquierdistas, lo cual resultaría muy útil para romper el bloqueo impuesto por la alianza "anti-Venezuela" encabezada por EEUU.

Yuan también recalcó que la intervención estadounidense ha aumentado la dificultad de resolver la crisis en Venezuela, profundizó la divergencia de opinión de los países latinoamericanos y perjudicó la unidad interna de esta zona.

La ruta dura, como las sanciones, no es una opción ideal para resolver la crisis política en Venezuela, indicó.

A su juicio, la solución más eficaz ahora es "suavizar" los conflictos, y ayudar al gobierno y la oposición a encontrar sus intereses comunes mediante un mecanismo de mediación y negociación.