23/07/2018
Editoriales

Política Mexicana Emergente

Cuando a un problema socio-político no se le ve solución fácil, ni camino claro para irla resolviendo, es cuando más conviene analizarla bien, para ponderarlo adecuadamente e ir planeando y ejecutando las acciones necesarias para irlo resolviendo, por desacostumbradas y difíciles que parezcan. A continuación trataré de describir la problemática mexicana actual:

Primero, una clase empresarial grande muy permeada por la corrupción, convencida de que el sistema actual conviene a sus intereses personales, por lo que tienen que "hacerse al pulque". Por eso usan su poder "camaral" sólo para proteger "su tajada" cuando a ciertos funcionarios gubernamentales se les esté pasando la mano, al "servirse con la cuchara grande".

Segundo, una clase media empresarial chica o empleada, muy trabajadora y con buenos principios morales, pero muy dividida y desorientada sobre lo que debe hacer por la comunidad.

Tercero, clases de bajos ingresos y deficiente educación, quienes ven muy difícil el ascenso, por lo que pueden desmoralizarse y acceder al crimen, o pueden optar por "jugársela" en la emigración, o, como la mayoría, resignarse a "irla pasando", lo cual los hace fáciles y dispuestos "clientes" de los partidos políticos, que algo les dan por su adhesión incondicional.

¿Cuál parece ser la solución? Pues movilizar a la clase media, a los líderes de los marginados y a los pocos grandes empresarios conscientes de la necesidad de buscar el bien común, y proponerles una limpieza general de nuestro sistema socio-político. Esa movilización requiere de una adhesión muy firme a la justicia basada en la ley y a la búsqueda infatigable del bien común.

¿Cómo proceder en la práctica? Pues apoyando candidaturas independientes de líderes o personajes comprometidos a seguir por ese camino, como hicieron los nuevoleoneses hace casi un año: A esto le podríamos llamar "La Política Mexicana Emergente". Conviene, como parte del esfuerzo general, ir siguiendo muy de cerca los problemas de nuestro gobierno estatal, interviniendo al máximo en tratar de limpiar al Poder Legislativo, pues es esencial que los ciudadanos tengan ahí verdaderos representantes. Hay que apoyar al Poder Judicial y a quienes quieren limpiarlo y fortalecerlo y combatir a quienes tratan de que siga sucio al debilitarlo.

A nivel de todo el País, hay que tratar de que el PAN y el PRD vuelvan a ser verdaderos partidos de oposición y que el mismo PRI se convenza de que ya no puede seguir atenido al paternalismo clientelar que tan buenos resultados le dio durante el ascenso sostenido de 1938/40 a 1968/70: Ahora son otros tiempos que requieren de democracias no "dirigidas", sino dirigentes.

Urge que actuemos según estas líneas generales, pues es probable que la situación internacional se nos oscurezca sobremanera, por el sesgo proteccionista y aislacionista que está ofreciendo el ya casi candidato Trump, y para nada nos conviene que nuestro Presidente, Enrique Peña Nieto, se siga comportando como un "monigote" movido por hilos invisibles. Para evitar que siga así, debemos hacerle sentir la fuerza de nuestras demandas democratizantes.

Atte. JVG.- 25-05-16