05/Aug/2020
Editoriales

¿Se asoma el fin del mundo?

En 1960 estudiaba en la Escuela Secundaria Número Uno, Moisés Sáenz Garza, cuando una maestra cuyo nombre no recuerdo preguntó algo que nunca olvidaré: _si mañana se acabara el mundo ¿qué harían ustedes? nuestras torpes respuestas no tienen importancia, pues la pregunta fue torpe. 

Yo respondí que nada, porque si no había mundo ya no podría hacer algo, que también fue respuesta torpe, pero hasta después lo entendí. 

El tema del fin del mundo ronda por la mente de los humanos desde siempre. 

Existe en Estados Unidos un “Reloj del Apocalipsis” y el Boletín de Científicos Atómicos, presidido por la Dra. Rachel Bronson publica cada año el avance o retroceso del mundo respecto de su final. 

Este exótico reloj tiene 73 años y, desde luego, es una ilustración o símbolo de medición para adivinar cuán lejos estamos del Apocalipsis. Se basa en la existencia de eventos destructivos como guerras, amenazas atómicas, o cualquier otro imponderable que se presente. 

El año pasado se quedó a dos minutos de llegar a las 12 de la noche, que es el final del mundo, y este año seguramente presentará un “avance” importante, pues la pandemia del Coronavirus es un inédito tropezón que ignoramos sus consecuencias.

El tema del fin del mundo ha ocupado también a grandes sabios históricos, como Isaac Newton que predijo en 1704 que el mundo acabaría en el año 2060. Newton es autor de la Ley de Gravedad Universal, de las tres leyes de la Dinámica que llevan su nombre y sus aportes científicos transformaron la física, la astrología y las matemáticas. 

La Universidad de Cambridge dedicó a un grupo de expertos para interpretar un texto de Newton que consta de 7 mil quinientas páginas manuscritas. Allí apareció la predicción que les platico, que el científico calculó interpretando el Libro de Daniel (Antiguo Testamento de la Biblia). Tras el desglose de lo escrito por Newton, el equipo de expertos coincide en que -como todo lo que hizo este sabio inglés- está muy bien redactado y claramente da la fecha del fin del mundo: el año 2060. La Universidad Hebrea de Jerusalén también avaló estos textos escritos newtonianos, para no confundirnos con las versiones que del tema aparecen en obras, películas y novelas de ciencia ficción. Desde luego que ya hemos sobrevivido a profecías de “fin del mundo en el año 2000”, o “las profecías mayas” que afirman que en el año 2012 se iba a acabar el mundo, y muchos etcéteras más. Pero al menos creo que por respeto a quienes han trabajado con seriedad el tema, ya no debemos hablar en términos tan ligeros como “Si esto sucede, no se va a acabar el mundo”. Porque como dijo el ingeniero Fiodor Dostoievski, el hombre teme a la muerte porque ama la vida”