05/Aug/2020
Editoriales

Economía circular y la importancia de implementar las tres "r"

 

Gracias a la innovación y a la tecnología cada vez hay más proyectos que se encaminan al aprovechamiento de los recursos naturales para la generación de energía renovable y limpia, a la vez que cada día existen más iniciativas para el reciclaje de materiales. Actuaciones para tratar de asegurar a las generaciones venideras la oportunidad de satisfacer sus futuras necesidades, acercándonos al objetivo de un planeta sostenible.
  La economía circular, es un término que ha tomado fuerza en los últimos años y que hoy se presenta como una de las grandes soluciones para frenar el imparable cambio climático. Este tipo de economía, se basa en el aprovechamiento de recursos de una manera ecológica. Siendo así, la reducción, el reciclaje y la reutilización de elementos, los principios básicos que rigen este nuevo modelo económico. 

  Para María Luz Díaz, docente y consultora ambiental de Cerem International Business School, “cada vez son más las personas que están a favor de la secuencia “reducir, reutilizar, reciclar”, frente a la que ha prevalecido en las últimas décadas de “producir, usar y tirar”El modelo económico lineal es un sistema ineficaz en el consumo de bienes naturales que son cada vez más escasos, una fuente agotable del planeta.” 
  Producir y gestionar los recursos como se ha estado haciendo hasta la fecha para la obtención de bienes y servicios con una fecha de caducidad mínima, lleva al planeta a vivir una situación que se torna insostenible. Hay que tener presente que en la naturaleza más salvaje no hay rellenos sanitarios sino que ésta funciona cerrando ciclos y recomenzando de manera permanente a través de movimientos circulares como ocurre con el agua que se desplaza entre el subsuelo, suelo, mar y atmósfera o de tantos elementos químicos, como el Carbono o el Nitrógeno. Reutilizar aquellos elementos que, por sus características y propiedades no pueden retornar al medio natural es indispensable en el ámbito de la economía circular. 

   “No solo el aprovechamiento de recursos ya fabricados está dentro de la dinámica de este modelo económico. También, se pretende utilizar en la fabricación de elementos y bienes de consumo, materiales biodegradables. De ese modo, en el momento que su vida útil finalice, éstos podrán volver a la naturaleza sin causar ningún impacto medioambiental. Sin embargo, habrá ocasiones en las que no sea posible, entrando en juego entonces la reutilización y el reciclaje. Por ejemplo, componentes electrónicos, metálicos, baterías, etc. Estos pueden ser desacoplados e introducidos nuevamente a la cadena de fabricación de nuevos objetos.” – Afirma María Luz Díaz 
  Pero la economía circular abarca todavía mucho más. No solo está encaminada a mejorar el sistema de producción de bienes y servicios, sino que  también busca la optimización en el manejo de residuos dado que los mismos suponen una grave afección en los ecosistemas tanto terrestres como marinos, así como un cambio de modelo en la producción energética al sustituir los combustibles fósiles por energías renovables de distintos orígenes para con esta diversificación alcanzar la resiliencia planetaria. Además, persigue generar debates en el sistema de consumo que se vive en la actualidad. 
  En definitiva, alcanzar una economía circular es posible gracias al I+D+I (Innovación, Desarrollo e Investigación), pero siempre encaminada a desarrollar proyectos e iniciativas que promuevan los valores fundamentales de este nuevo modelo económico como son “reducir, reutilizar y reciclar”.
  Las tres “R” tienen que estar presentes en el día a día de todas las personas. Hay que empezar a cambiar la mentalidad y la conciencia, puesto que planeta solo hay uno, en el que convivimos todas las especies. Un hogar que debe ser cuidado y mimado. El desarrollo sostenible y amigable es posible.