24/09/2018
Editoriales

Los Grandes Gobernadores de Nuevo León. Raúl Rangel Frías. Segunda parte

Raúl Rangel Frías fue un gobernador fuera de lo común. Ya hablamos de su formación juvenil, y de su participación como estudiante promoviendo el antecedente de la Universidad de Nuevo León. Igual hicimos de su llegada a la rectoría universitaria y su labor para elevar los niveles académicos del estudiantado, entendidos como un acceso práctico al humanismo. Hoy hablaremos de su gubernatura, toda vez que luego de ser candidato del Partido Revolucionario Institucional, en su campaña electoral recorrió los municipios del Estado haciéndose acompañar de los grandes personajes de la política, de la cultura y de las letras. 

 

La gente, sorprendida, veía a un candidato diferente de quienes habían gobernado a Nuevo León. No lo identificaban con las corrientes federalista, centralista, o separatista; tampoco con la anti porfirista. No era seguidor de los revolucionarios Villa o Carranza, ni se encasillaba en los dogmas políticos. La extraordinaria oratoria de Rangel Frías contenía una filosofía política propia, un conjunto de principios fundados en la razón y que, organizados y aplicados axiomáticamente al actuar diario del gobernante se convertirían en actos que transformaban la realidad en forma ordenada y programática.

 

Opinión del poeta internacional Bioy Casares

El internacionalmente reconocido poeta argentino Adolfo Bioy Casares, en diversos artículos relata que Rangel Frías era un hombre en constante construcción intelectual, que jamás se aferraba a las ideas dogmáticas y eternas, sino que constantemente buscaba la perfección en el orden de su pensamiento y su actuar. Bioy Casares recuerda de Rangel la nostalgia que le producía no poder dedicarse por completo a la literatura, por tener que destinar gran parte de su tiempo a la administración universitaria y a la política, pero que siempre intentó aplicar los principios filosóficos del humanismo en todos los aspectos de su vida.

 

Rangel fue un gobernante formado en el humanismo moderno, inspirado en su coetáneo Abraham Maslow, quien organizaba las necesidades del ser humano en una pirámide. En la base están las necesidades básicas como alimentación, descanso, sueño, en general las funciones corporales e instintivas que hacen posible la vida. En el segundo nivel, seguridad y estabilidad para la sobrevivencia de las personas. En el tercer nivel, necesidad de amor y pertenencia. En el cuarto nivel, la necesidad de estima; y en la cima de la pirámide, la necesidad de autorrealización mediante la educación, la cultura y las artes. 

 

Maslow lo sintetiza así en “El hombre autorrealizado”: En la medida que una persona satisface su impulso de cooperación social, establece relaciones significativas con otras personas y amplía su mundo. Rangel Frías adecuó el pensamiento de Maslow concatenado con el de José Ortega y Gasset: “el mejor individuo se desarrolla en las mejores circunstancias”, empujando con toda la fuerza de su gobierno a la educación como la forma más promisoria de progreso material y moral (mucho en el sentido de salud mental que de valores en lenguaje humanista).

 

Obras de agua potable

Con esa mentalidad priorizó la obra de su gobierno. El crecimiento de la ciudad no se detenía y de entre las necesidades identificó que el abasto, la red de distribución y la calidad sanitaria del agua eran indispensables para la sobrevivencia de las ciudades nuevoleonesas y la salud de sus habitantes. Durante su gobierno se invirtieron 200 millones de pesos en ese rubro, perforando un socavón en San Francisco, Villa de Santiago; 8 pozos profundos en Mina, y la construcción de la presa Rodrigo Gómez “La Boca” de 40 millones de metros cúbicos de capacidad, para robustecer el gasto del líquido entrante a la red de distribución. 

 

Para la conducción del agua se construyeron varios kilómetros de acueductos, lo que significó que, al final de su periodo gubernamental (1961), Monterrey y sus municipios conurbados disponían de un abasto de 2.5 metros cúbicos por segundo. Esto era el triple del volumen que se recibía al iniciar el gobierno de Rangel Frías. Con estas obras se beneficiaron a más de 200 mil habitantes del área metropolitana. En los demás municipios, en donde no existía este vital servicio, se construyó un sistema de abasto para cubrir casi todo el Estado. Y donde ya existía el servicio, se reforzaron las fuentes de abasto, y se potabilizaba el agua. Para esto, Rangel involucró a la sociedad formando una Comisión de Agua y Drenaje con participación del gobierno del estado y algunos particulares representativos. 

  

La salud

Preocupación desde su campaña fue la salud, así que en el gobierno de Rangel Frías se instalaron centros de salud e higiene en: Allende, General Terán, La Ascensión, Aramberri, Galeana, Doctor Arroyo, Los Ramones, Sabinas Hidalgo, Villaldama y Mina. Se construyeron veinte clínicas ejidales y el Instituto Mexicano del Seguro Social edificó en Monterrey el Centro de Salud Mental. Adicionalmente se realizaron campañas de vacunación contra la tifoidea, la tuberculosis y el paludismo.

 

La energía eléctrica y el pavimento

Otro tema importante fue el de la energía eléctrica. En el gobierno de Rangel Frías se tendieron líneas de conducción eléctrica hasta Linares al sur, China y Bravo al oriente, Cerralvo, San Nicolás de los Garza y Salinas Victoria al Norte; y Villa de García al poniente. Fueron en total 120 kilómetros de cableado erogándose en total 25 millones de pesos. Además, Rangel Frías modernizó el alumbrado público en Monterrey con luz mercurial y además se ampliaron los servicios de pavimentación en la capital del Estado.

 

El campo nuevoleonés

El apoyo al campo se hizo presente. En materia agrícola se introdujeron mejores ejemplares de cítricos con calidad de exportación, estableciéndose un campo de cultivo en general Terán. En tanto, en el valle de Sandia se instaló un sistema de riego de 2 mil hectáreas para fortalecer a la industria ixtlera. Se construyeron 24 bordos en todo el Estado con una inversión de un millón de pesos. Para irrigación se construyeron las presas de El Chapotal en Montemorelos, El Porvenir en Linares y La Cuchilla en Salinas Victoria.

 

Para apoyar a la ganadería, Rangel Frías instaló un Centro de Inseminación artificial que ayudó al mejoramiento de las carnes. Además, se apoyó a la Facultad de Agronomía de la Universidad de Nuevo León, para que se ubicara en la hacienda El Canadá, y así poder contar con sus egresados en beneficio del campo nuevoleonés.

 

La Universidad de Nuevo León

Dada su formación humanista, el gobernador Rangel Frías nunca se olvidó de la Universidad de Nuevo León. Al contrario, fortalecerla con el engrandecimiento material y educativo era su principal meta. Como Rangel no tenía predilección por alguna clase social, sino que era un hombre universalista, abrió y dio calidad nacional e internacional a la Universidad para hacerla instrumento de mejora de la sociedad en general.

 

Rangel Frías siendo abogado, sabía que el engrandecimiento de los hombres como comunidad tiene varias aristas, si bien fortaleció los estudios del derecho, los mejoró incluyendo materias artísticas y algunas de corte empresarial en un momento histórico donde el Estado se convertía en el rector de la economía y principal empresario. Rangel afirmaba que “no quiero que la Universidad se vuelva una escuela de burócratas”.

 

Propuso respetuosamente a la Universidad tanto el estudio de las ciencias sociales y los idiomas, como las ciencias exactas y naturales, la cultura y las artes. Concretó la existencia de la Ciudad Universitaria en cien hectáreas del Campo Militar y 200 hectáreas de un ejido. Se construyeron tres facultades, la rectoría, un centro deportivo, los laboratorios centrales y la alberca olímpica; además se iniciaron las obras para la Facultad de Filosofía y Letras y un estadio. Se fundaron la Unidad de Neumología del Hospital Universitario, la Escuela e Internado de Enfermeras, la Escuela de Arte Dramático, el Centro de Investigaciones Económicas y el Instituto de Estudios Humanísticos.

 

La Biblioteca Universitaria Alfonso Reyes, fue inaugurada el 20 de noviembre de 1956 con sesenta mil volúmenes provenientes de las bibliotecas del obispo Valverde Téllez, la pública del Estado, la de Ricardo Covarrubias y la del arqueólogo Salvador Toscano.Este acervo sigue siendo un gran apoyo para los estudiantes pues es tan amplio que permite ahorrarse la compra de libros y la búsqueda dispersa de materiales. Hoy mismo, junto con la biblioteca que lleva su nombre -Raúl Rangel Frías- es uno de los primeros diez acervos a nivel Latinoamérica.

También inauguró el Museo Regional de Nuevo León, y como colofón a este auge académico y cultural, fundó la Orquesta Sinfónica de la Universidad, que sigue teniendo hasta hoy calidad mundial.

 

Su oratoria, congruente con sus acciones

Raúl Rangel Frías era un enorme orador que tenía ecuanimidad y coherencia entre las ideas y las acciones. Alguna vez se le preguntó que por qué hablaba así -con elegancia- y contestó: “porque debo ser del siglo XIX”. En sus tiempos la política se difundía vía radiofónica transmitiendo dogmas y condenando a opositores en encendidas arengas. Pero Rangel Frías aprovechaba sus discursos para tranquilizar, para educar, para dar mensajes de solidaridad y sobre todo para difundir principios del crecimiento individual y social.

 

Su gobierno se distinguió por un apego al derecho, al ejercicio del poder en el marco de legalidad y justicia, con ponderación y ecuanimidad. Construyó obra pública para dotar de agua potable, para ampliar la red de caminos, de la electrificación y elevar la producción en el Estado. Sus iniciativas de ley modernizaron la legislación estatal; en resumen, su gobierno fue un periodo de paz, trabajo y superación para Nuevo León.

 

El 4 de octubre de 1961 entregó el poder a Eduardo Livas Villarreal, pero continuó aportando sus luces intelectuales al estado. En 1975 fue designado director general de investigaciones humanísticas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, y en 1978 fue delegado en Nuevo Leónde la Secretaría de Educación Pública, y posteriormente director general de Servicios Coordinados de Educación en el estado. En 1984 fue director de la Unidad de Servicios Educativos a Descentralizar en Nuevo León, organismo dependiente de la SEP.

 

Decir Rangel Frías es decir Universidad Autónoma de Nuevo León

Es imposible separar el gobierno de Rangel Frías del alma de la Universidad pues le dio elementos a la juventud que aún son vigentes para su autorrealización. Cientos de miles de nuevoleoneses hemos adquirido conocimientos profesionales con los que se ha construido la prosperidad del Estado. Su gran talento le hizo trascender como educador, como escritor y como uno de los mejores gobernadores de Nuevo León. El 7 de febrero de 1984 recibió el doctorado Honoris Causa de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Y en 1986 fue director general del Instituto de la Cultura de Nuevo León. Murió en Monterrey en 1983.

 

Pero nos dejó su obra que es un tratado completo de filosofía, literatura, historia y artes, que explica su actuación como gobernador y su herencia al mundo.

 

• “Apuntes históricos del Colegio Civil” (1931)

• "Identidad del Estado y derecho de la teoría jurídica pura de Hans Kensen" (1938)

• “Situación económica de las universidades” (1953)

• “Hidalgo y la patria mexicana” (1953)

• “Discursos universitarios” (1959)

• “Testimonios” (1961)

• “Discurso final” (1961)

• “Evocación de Alfonso Reyes” (1963)

• “Jerónimo Treviño. Héroes y epígonos” (1967)

• “Cosas nuestras” (1971)

• “El reino. Un libro de relatos” (1972)

• “José Alvarado en recuerdos” (1975)

• “Alma Mater” (1984)

• “Federico Cantú y su obra” (1986)

• “El Anáhuac, a través de Alfonso Reyes” (1988)

• “Antología Histórica” (1989)

• “Memorias” (1990)

 

 

Algunos reconocimientos que recibió Raúl Rangel Frías:

 

• Medalla“Alfonso Reyes”, UANL,

• Medalla“Diego de Montemayor” Cabildo de Monterrey,

• Presea “Serafín Peña"1983.

• Doctorado Honoris Causa, en Filosofía y Letras.

• Presea Estado de Nuevo León, en el área de Humanismo.

 

 

 

Fuentes:

 

La eterna voz del pueblo que me guía, Informes de Gobierno de 1956 a1961 de Raúl Rangel Frías, Francisco Valdés Treviño. UANL 

ABC de Adolfo Bioy Casares, Daniel Martino, Emecé editores 1991

Revista Armas y Letras 2014

Congreso del Estado de Nuevo León

Periódico Oficial, versión electrónica