31/May/2020
Editoriales

Einstein quiso robar tabaco

El gran Albert Einstein era “víctima” del acoso de Niels Hendrik David Bohr (1885 – 1962) un prestigiado físico danés ganador del Nobel de física en 1922, para convencerlo de una teoría suya, pero AE se defendía y jamás la avaló. Una vez, Bohr estaba en una habitación con su biógrafo Abraham Pais, y según su costumbre, estaba repitiendo una palabra viendo a través de la ventana a ninguna parte. La palabra que repetía era “Einstein … Einstein”.

En ese momento la puerta se abrió silenciosamente y Einstein –que estaba en otra habitación cercana- entró de puntitas, aprovechando que Bohr estaba de espaldas y se fue directo a un tarro con tabaco que estaba en una mesa, con una pícara sonrisa en los labios. Cuando Bohr volteó quedó de frente a AE y se sorprendió mucho por el encuentro y la serendipia. Einstein explicó su furtiva entrada diciendo que el doctor le había prohibido comprar tabaco, pero no le había prohibido robar tabaco… y eso era lo que iba a hacer. Los tres estallaron en carcajadas por la casualidad y por la forma de evadir la orden médica. 

 

Abraham Pais, Niel Bohr’s Times (Oxford University Press, Oxford, 1991)