25/05/2019
Editoriales

Febrero 3 de 1814: Mariano Matamoros es fusilado en Valladolid

Febrero 3 de 1814: Mariano Matamoros es fusilado en Valladolid.

Mariano Matamoros y Guridi, nace en la ciudad de México el 14 de agosto de 1770, hijo de José Matamoros y Mariana Guridi, vive su infancia en Ixtacuixtla, Tlaxcala, estudia y se recibe de bachiller en artes y teología en el Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco, se inscribe en la carrera religiosa hasta llegar a ser sacerdote, cantando su primera misa en la parroquia de Santa Ana en 1796. Blanco, de baja estatura y rasgos europeos, de ojos azules, fumaba puro, se distingue por su elocuencia en los sermones, y es nombrado cura en varias parroquias.

Siendo párroco en la de Jantetelco, hoy estado de Morelos, es preso por el gobierno realista por expresar sus ideas que simpatizan con la causa independentista, pero consigue escapar y el 16 de diciembre de 1811 se presenta ante José María Morelos quien estaba en Izúcar –que posteriormente se llamó Izúcar de Matamoros- en el estado de Puebla.

De inmediato se ganó un lugar especial en la lucha, al lado de Bravo y Galeana, pues su inteligencia militar daba luz a la hora de que Morelos definía las estrategias militares. Matamoros llega rápidamente a ser coronel y en febrero de 1812 conquista Cuautla, y posteriormente tiene un extraordinario desempeño durante la toma de Oaxaca, por lo que Morelos lo asciende a general. Sus más sonados triunfos los obtuvo en las batallas de Tonalá y en San Agustín del Palmar.

En diciembre 23 de 1813 ataca Valladolid pero al no conseguir la victoria, es perseguido por Agustín de Iturbide y Ciriaco de Llano, hasta que es preso en Puruarán, Michoacán. Morelos envía un mensaje a Iturbide proponiéndole negociar la vida de Matamoros a cambio de 200 prisioneros realistas. Sin embargo, es ignorada esa oferta y el l3 de febrero de 1814 Mariano Matamoros es fusilado en Valladolid –hoy Morelia- en los portales de la plaza principal. Para ello, le realizaron un juicio raro, porque querían que se arrepintiera, algo que nunca consiguieron.

A su muerte, comenzaron las derrotas de José María Morelos, quien no se pudo sobreponer a la pérdida de su brazo armado en la guerra de Independencia. Mariano Matamoros fue declarado benemérito de la patria por el Congreso de 1823, instalando su nombre con letras de oro en la sala de sesiones. Sus restos fueron trasladados a la ciudad de México en 1823 y enterrados en el altar de Los Remedios de la Catedral mexicana. En su honor, se han bautizado diversos municipios mexicanos, como en los estados de Tamaulipas, Coahuila y Chhuahua.