09/Dec/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Noviembre 13 de 1980: se inaugura la Capilla Alfonsina en terrenos de la Ciudad Universitaria de Monterrey, muy cerca de la Torre de Rectoría. Era gobernador del Estado Don Alfonso Martínez Domínguez y rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León el Dr. Alfredo Piñeyro López. La Capilla se le denomina así porque Don Alfonso Reyes adecuó su casa en la Ciudad de México a manera de biblioteca y en ella realizaba célebres reuniones y encuentros literarios, por lo que sus amigos le llamaban a esa casa “Capilla Alfonsina”, y al morir en 1959, el Gobierno Federal le dio a esa construcción la calidad de Patrimonio Nacional, quedando en custodia de toda esa obra que había reunido durante su vida Reyes. La Universidad Autónoma de Nuevo León gestionó ante la autoridad correspondiente que ese acervo se trasladara a Monterrey, y así se hizo. El edificio fue construido ex profeso para albergar además de la obra del Regiomontano Universal Alfonso Reyes, a quien se honra con su nombre la Capilla, a varios fondos bibliográficos y hemerográficos. Es la sede de diversos programas de alta calidad literaria como es el prestigiado Premio Internacional Alfonso Reyes, cuyo primer recipiendario fue nada menos que Jorge Luis Borges. La Capilla presta un invaluable servicio a estudiantes, maestros e investigadores de la Universidad Autónoma de Nuevo León, así como a investigadores y estudiosos externos. En sus dos niveles que miden más de 4 mil metros cuadrados, existe un vestíbulo que es una sala general en donde se desarrollan presentaciones de libros, exposiciones culturales y actos protocolarios. La han visitado personajes de las letras de los más altos niveles nacional e internacional, y es un orgullo para nuestra entidad contar con estas instalaciones culturales.