14/Nov/2019
Editoriales

Entrecurules 19 10 19

En las últimas semanas, en el Congreso local las sesiones ordinarias y las de comisión se han prolongado más de lo normal. 

Por ejemplo, en la semana que acaba de terminar, mientras los diputados de la 75 Legislatura sesionaban, acá afuera en el Vestíbulo del Congreso local se llevaron a cabo las audiencias concedidas al Secretario General de Gobierno, Manuel González y al Gobernador, aunque éste último no estuvo presente, pero estuvo una mujer en su calidad de defensora legal.

Y si bien es cierto que las audiencias no eran un debate abierto entre ambos funcionarios y los diputados, sino que llevaban otro propósito, a esta columna le pareció incorrecto que sólo González le echara en su derecho de audiencia los caballos encima a los legisladores y que ninguno de ellos defendiera la honorabilidad del Congreso de Nuevo León. Es decir, pasaron por encima de ellos y nadie dijo nada.

Eso quizá se deba a que no hay legisladores abogados, pero sí muchos defensores del Congreso que debieron haber asesorado a sus jefes para no minimizarlos. Como hicieron falta en ese momento, personas como los ex diputados locales Hiram de León, César Lucio Coronado, Héctor Gutiérrez de la Garza o un Ramón Salas que no se hubieran dejado pisotear.

Claro, después de la barrida y trapeada que recibieron, el Presidente del Congreso local, Juan Carlos Ruiz García, hizo un pronunciamiento donde dijo que ni las amenazas ni las presiones detendrán el juicio sumario que se le sigue al Gobernador y a Manuel González Flores.

Insistimos que en el discurso Manuel González fue visceral con los legisladores, quizá porque como dijo él, en las dos horas que lo tuvieron sentado, nadie le ofreció un café, salvo la diputada Claudia Tapia.

En ese discurso de González,  los diputados fueron minimizados, insultados y regañados, como si el número dos del Gobernador fuera el jefe de ellos.

Se vio inseguro en este derecho de audiencia, el Presidente de la Comisión Anticorrupción, el joven diputado Arturo Bonifacio de la Garza, quien no sabía qué decir cuando fue interrogado por uno de los abogados de González. Entre el público había más abogados partidarios de González que celebraron el discurso de Manuel.

Y mientras tanto, acá en el Recinto Legislativo, los diputados discutían entre ellos, sobre quién es el verdadero líder del Congreso local que a juicio del ex priísta Marco González Valdés, es el diputado Francisco Cienfuegos, quien según dijo es el que le dice a su colega del PAN, Carlos de la Fuente lo que tiene que decir en el micrófono a la hora de subir a la tribuna.

Y otra diputada que resultó muy conflictiva y que se enfrentó casi a todos es Celia Alonso, quien a toda costa buscó golpear en el tema de seguridad a la Alcaldesa de Escobedo, Clara Luz Flores Carrales, pero se topó con la sorpresa que su punto de acuerdo con ese fin, no recibió el apoyo mayoritario.

En fin, el tema de la sanción a Bronco continuará en el Congreso local de tal manera que una vez dados todos los pasos necesarios, sólo quede pendiente la sanción que tendrán que aplicar tanto al Gobernador como a Manuel González. Feliz fin de semana.