22/01/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Enero 11 de 1892: Nace en Monterrey, Eugenio Garza Sada, quien sería el capitán de empresas más relevante de la historia en Nuevo León. Hijo del empresario Isaac Garza, estudió en colegios religiosos y su carrera de ingeniero civil en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, graduándose en 1916.

Su familia vivía en esa época en Estados Unidos, debido a que la revolución mexicana amenazaba a su seguridad, pero al terminarse, regresó a Monterrey y se integró a la Cervecería Cuauhtémoc, que había fundado su padre, empezando desde abajo en el organigrama y por su capacidad fue subiendo hasta convertirse a la muerte de don Isaac, en el presidente de la empresa. En 1921 casó con Consuelo Lagüera Zambrano, procreando ocho hijos. Junto a su hermano Roberto instauró un grupo de empresas vinculadas a la Cervecería, a las que llamó Valores Industriales, S. A. integrada por doce empresas como Fábricas Monterrey, Malta, Cervecera Veracruz, Cervecería Central, Empaques de cartón Titán, Compañía General de Aceptaciones, Hojalata y Lámina, Graforegia, y otras.

Invirtió en el periódico El Norte, en la estación de radio XET, y en Televisión Independiente de México, que se fundió con Telesistema Mexicano para formar Televisa. En la década de los setenta, VISA ya tenía 90 empresas, con una planta laboral de 33 mil trabajadores. Adicionalmente, don Eugenio formó organismos educativos y de asistencia social. Nacieron bajo su tutela los colegios La Salle e Isabel La Católica, el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, y varios clubes de servicio, como Sembradores de Amistad, e impulsó la edificación de las instalaciones de la Cruz Roja de Monterrey, las de Bomberos de Monterrey, y otras de ese tipo.

Sus empresas tenían una alta carga de beneficio social para los trabajadores, adelantándose al gobierno federal en programas de salud y vivienda para los trabajadores y empleados. Implantó un ideario con los principales rasgos característicos que debieran tener los trabajadores del Grupo VISA, con 17 puntos y al final, uno que él mismo fue ejemplo: Ser modesto. Hay muchas anécdotas conocidas al respecto, pues quienes no lo conocían jamás advertían que se trataba de don Eugenio, hasta que alguien lo reconocía y de inmediato le daban el lugar que merecía el más grande capitán de industria que ha tenido Nuevo León. Su trágica muerte fue el 17 de septiembre de 1973, tema que hoy no desarrollaremos pues recordamos su productiva y generosa vida. Don Eugenio Garza Sada es ahora una hermosa leyenda que le da prestigio nacional a nuestra entidad.