29/Mar/2020
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Diciembre 19 de 1898: Visita Nuevo León el presidente Porfirio Díaz, siendo la única ocasión que sucede. Es recibido en la Estación de Ferrocarril por el gobernador Bernardo Reyes y una amplia comitiva enmarcada por la multitud de personas atraídas por los fastos preparativos celebrados un par de meses antes. Díaz arribó en el Tren Olivo, y venía acompañado de casi todo su gabinete. La gente distinguía desde lejos al ministro de Hacienda Ives Limantour; al ministro del Gabinete Manuel González y al general Mariano Escobedo. Al día siguiente se ofreció un gran banquete en su honor en el Teatro Juárez y en la noche un baile en el exclusivo Casino de Monterrey. El día 21 visitó la Fábrica de hilados La Fama y los Molinos de Jesús María, así como la Cervecería Cuauhtémoc.

El día 22 visitó al Ferrocarril minero y en él excursionó a la Gran Ladrillera, así como a las minas de San Pedro y San Pablo, degustando de un banquete al pie de la sierra. Ese día, en la noche se llevó a cabo en la casa del gobernador Reyes una reunión- cena muy importante. Estaban en el mismo lugar además de Díaz, los generales Mariano Escobedo, Francisco Naranjo, Jerónimo Treviño y el licenciado Lázaro Garza Ayala. Los generales Manuel González, Francisco Z. Mena, Ives Limantour, Joaquín Baranda, y el capitán Porfirio Díaz, hijo.

Además, estaban presentes el gobernador de Coahuila Miguel Cárdenas; también los empresarios Adolfo Zambrano, Francisco G. Sada; José Calderón; Fernando Zambrano y otros. Esta reunión se supo que había sido peticionada por Don Porfirio, quien deseaba convivir con sus compañeros de armas, quienes portaban orgullosos cualquier cantidad de condecoraciones y medallas de reconocimiento. Era importante que se supiera la verdad: en México había paz, lo que permitía promover el crecimiento económico. Nuevo León era un Estado importante para el tema de la paz, porque sus militares y políticos estaban a la altura de lo más encumbrado del país. Y el gobernador Bernardo Reyes quería que los empresarios fueran testigos de su capacidad de convocatoria, por lo que esa reunión fue básica. Posteriormente don Porfirio visitó la Penitenciaría del Estado que se ubicaba enfrente de la Alameda Porfirio Díaz (hoy Alameda Mariano Escobedo), así como a otras empresas locales.

Pasó poco tiempo desde esta visita para que el gobernador Bernardo Reyes ocupara la Secretaría de Guerra y Marina, sitial que le sirvió de catapulta para figurar en la política nacional, aspirando a “la grande”, o sea a la presidencia de la República. Esta visita de Porfirio Díaz le dio otra dimensión política a Bernardo Reyes, pues el Presidente -delante de Limantour- le dice a Reyes: Así se gobierna. Desde luego que cuando Reyes se fue al gabinete, chocó con este afrancesado ministro...