31/Mar/2020
Editoriales

¿Existieron de veras los Reyes Magos?

Hoy celebramos el Día de Reyes. En el centro y sur del país los niños esperan recibir regalos, mientras en el norte sólo partimos una rosca de Reyes con café o una taza de chocolate, pero eso sí, vigilamos que a quien le haya tocado “el Muñequito” de plástico que representa al Niño Dios, pague una tamalada el dos de febrero, Día de la Candelaria.

En las celebraciones de Navidad y Año nuevo gastamos de más, influidos por la cultura sajona sobre dimensionado a Santa Claus, que fomenta el consumo innecesario.

Los nuevos fariseos lo inventaron porque es más negocio que los Reyes Magos, pues los aguinaldos circulan en diciembre, y los niños tienen más tiempo para disfrutar sus juguetes antes del regreso a clases. Así, aunque la Navidad tenga sustentos histórico y religioso, la celebramos con regalos. 

La festividad de hoy es austera conmemorando dos cosas: La Epifanía y el Día de los Reyes Magos. La primera significa la manifestación del hijo de Dios ante los hombres, y la segunda recuerda a los Reyes de Oriente llegando al pesebre en Belén, guiados por una estrella para adorar al Niño – Dios que había nacido, regalándole oro, incienso y mirra.

 

La veracidad de La Biblia

En estos “tiempos lógicos” se cuestiona la veracidad de la Biblia pues no se explica por qué fueron los Reyes Magos a buscar al Mesías, y cómo es posible que los guiara una estrella. 

En la Agencia Internacional Católica de Noticias Zenit, encontré explicaciones científicas y arqueológicas, respecto de los Reyes Magos, referentes al tiempo en que ocurrieron el nacimiento de Jesús y su visita a Belén. Elucidan la aparición de la Estrella de Belén, y el motivo del viaje de estos exóticos personajes a buscar al Mesías.

Vamos por partes. En cuanto a las épocas, Zenit apunta que, desde antiguo, los Evangelios hablaban del nacimiento de un Mesías en tiempos del censo ordenado por César Augusto, siendo Siria gobernada por Quirino, y en las postrimerías del rey Herodes, quien murió en marzo del año 4 a. de C., a ello se debe que algunos historiadores concluyen que Jesús nació unos siete años antes de la fecha que hoy celebramos, o sea el año 7 a. de C.

En relación a la aparición de la Estrella de Belén describe que, en el año de 1603, el reconocido astrónomo y matemático Johanes Kepler, observando desde el castillo de Praga el acercamiento de Júpiter y Saturno, en la constelación de Piscis -que se ve desde la tierra como una gran luz- hizo cálculos matemáticos y concluyó que un fenómeno similar se presentó en el año 7 a. de C. 

Además, en el año de 1925 el erudito alemán P. Schnabel descifró anotaciones neo babilonias en una tablilla arcillosa encontrada en un antiguo templo al sol, ubicado a cien kilómetros de Babilonia que revelan la presencia de tres conjunciones de Júpiter y Saturno durante el año 7 a. de C. (del 29 de mayo al 8 de junio; del 26 de septiembre al 6 de octubre, y del 5 al 15 de diciembre) y según cálculos rigurosos, este fenómeno se vio con gran claridad en la región del Mediterráneo.

La triple conjunción de los dos planetas explica la aparición y desaparición de la Estrella que habla el Evangelio, y la última de las tres coincide con la fecha del 5 al 15 de diciembre. Además, la intensa luz que semejaba a un gran astro pudo verse al mirar hacia el sur, o sea que, al caminar los Reyes Magos de Jerusalén a Belén, la tenían de frente, y la estrella parecía moverse delante de ellos, tal como reza el Evangelio (Mt. 2.9).

En cuanto a por qué fueron los Reyes Magos a buscar al Mesías a cientos de kilómetros, llevando peligrosamente los tesoros que le regalarían a Jesús, el catedrático de fenomenología de la Universidad Pontificia Gregoriana, Giovanni Magnani lo explica.

En la antigua astrología, Júpiter era considerado la estrella del Príncipe del Mundo; la Constelación de Piscis, el signo final de los tiempos; y el planeta Saturno, era para Oriente como la estrella de Palestina. Así que la interpretación era que cuando Júpiter se encuentra con Saturno en la constelación de Piscis, quiere decir que “el Señor del final de los tiempos aparecerá este año en Palestina”.

Otras narraciones bíblicas tienen que ver con la política y sus perversidades, como la proclividad a cometer genocidios para conservar el poder de parte de un sátrapa, aspectos que hasta la fecha padece la humanidad. Me refiero a la orden herodense de asesinar a todos los niños menores a dos años en la región, para deshacerse del peligro que representaba el nacido con el designio de ser El Mesías, futuro Rey de los Judíos.

Por eso creo que la naturaleza del festejo del Día de Reyes, es propicia para regalar juguetes a los niños, y presentes a los amigos, en memoria de los obsequios que le dieron a Jesús estos famosos personajes orientales, que existirían o no, depende de cada persona y sus creencias que se deben respetar. Por su parte, la Navidad debe ser momento de paz y reflexión para conmemorar el nacimiento que marcó la historia de la humanidad en antes y después de Cristo.