21/09/2018
Editoriales

LA CAMPAÑA "ANTI CORRUPCIÓN" PARA ENCUBRIR LA DEBACLE FINANCIERA

Hay decenas de análisis e interpretaciones sobre el "perdón" que Enrique Peña Nieto le pidió a los mexicanos por el escándalo de la casa blanca. Le han dedicado escritos a este tema periodistas de la revista Proceso, de La Jornada, de Excélsior o de Reforma.

Todos ellos pretendiendo discernir si fue o no sincero; si es o no suficiente o tiene que hacer algo más para que sea creíble; si solo está mintiendo y es un cínico o descarado; si fue un error o no etc.. Como casi siempre esos analistas se quedan en la superficie, es decir, analizan algo evidente y superficial y pierden de vista la fundamental y más profundo. Peña Nieto usará la Ley Anti corrupción como estandarte y con ella llevara al patíbulo algunos gobernadores como Javier Duarte, Roberto Borge y Rubén Duarte a quienes ya les cerro la retirada con un procedimiento de inconstitucionalidad de la PGR para su blindaje legal que estaban montando. Además, el nuevo dirigente del PRI nacional, Enrique Ochoa, ha declarado "la lucha contra la corrupción" el lema y estandarte de su partido.

Es más, el triunfo de candidatos PRIARREDISTAS en Veracruz y Quintana Roo fue montado a través de una campaña "anti corrupción" contra los gobernadores priistas salientes. En el caso de las gubernaturas , con los escándalos anti corrupción se hecha una espesa cortina de humo sobre las causas de los enormes endeudamientos de esos gobiernos al achacarlos a las corruptelas y desvíos de los gobernadores salientes. Igual se hizo con Coahuila; con Tabasco, con Sonora etc. Lo que es un problema sistémico con origen d en la banca usurera se presenta como corrupción del nivel más bajo de las decisiones que son los gobernadores, cubriéndole la cola a la banca y a sus brockers en Protego de Pedro Aspe y al propio gobierno federal a cómplice en este contubernio para saquear los recursos públicos y fondos petroleros por la via del endeudamiento de los estados.

Una campaña anti corrupción en donde se le corte la cabeza a un cierto número de alcaldes, algún que otro funcionario federal, a varios gobernadores y , eventualmente, a algún secretario de estado, podría muy bien servir de cobertura para la situación d e insolvencia financiera que enfrente el gobierno federal con casi 9 billones de pesos en deuda y con sus ingresos decreciendo. Los recortes en el gasto público y otros sacrificios que la bancarrota obliga a imponer se podrán justificar con el manto de la corrupción y raterías de algunos políticos,, Como lo vemos claramente aquí en Nuevo León, la compaña anti corrupción contra el ex gobernador Rodrigo Medina solo sirvió para que El Bronco alegue que "no hay dinero" , suspenda las obras y ordena despidos y hasta quiera que los ciudadanos tapemos los baches- EL Bronco está decidido a imponer 5 años de austeridad y sacrificios para supuestamente a "equilibrarlas finanzas" y "reducir el déficit", es decir, pagar la deuda que Rodrigo Medina contrato con los recursos públicos.