26/Oct/2020
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Septiembre 29 de 1934: Se inaugura en la Ciudad de México El Palacio de Bellas Artes, con la comedia La verdad Sospechosa, de Juan Ruiz de Alarcón. La presencia del presidente sustituto Abelardo L. Rodríguez le daba la importancia que merecía el acto, y a las 10:15 horas se escucharon las notas del Himno Nacional, interpretado por un espectacular coro acompañado por la Orquesta sinfónica dirigida por el maestro Carlos Chávez. En seguida el presidente pronunció un breve discurso y declaró inaugurado el recinto que desde entonces ha dado un servicio insuperable a los mexicanos al ofrecer los mejores espectáculos de las bellas artes, vocación que en su nombre lleva este el gran teatro nacional.

La expectativa popular era muy grande, pues además del diseño atractivo con acabados de mármol, se sabía que el telón era de un vistoso cristal fabricado en Nueva York por la prestigiosa empresa Tiffany, y las butacas eran de una calidad no conocida en México. Así que por la noche estaba una multitud de cuando menos 20 mil personas que intentaban comprar su boleto para la función vespertina, y hubo necesidad de la presencia de la policía capitalina para controlar la manifestación que amenazaba con provocar violencia.