22/10/2018
Editoriales

¿QUIEN CAERÁ ANTES MARCIA O K. KIRCHNER?

Una enorme y entusiasta multitud se congregó en el aeropuerto de Buenos Aires Aeroparque anoche para recibir a la ex Presidente Cristina Fernández de Kirchner, quien regresó a la capital de Argentina después de una ausencia de cuatro meses para testificar mañana ante el muy corrupto juez Claudio Bonadio. Él ha acusado a Cristina de que siendo Presidente, encabezó una empresa criminal que hizo que el país perdiera miles de millones en la venta de dólares a futuro el otoño pasado. Bonadio, un secuaz del actual Presidente argentino Mauricio Macri, nunca ha escondido su deseo de "agarrar" a la ex Presidente.

A pesar de que el gobierno había ordenado un despliegue de seguridad grande, Fernández se les salió de la cerca policial que la rodeaba para abrazar, saludar y tomarse "selfies" con sus partidarios, saludando y sonriendo todo el tiempo. Otra congregación feliz la esperaba en su casa cuando llegó.

No hay posibilidades de que Macri compita con este tipo de amor y entusiasmo, en particular dada la explosiva situación que se está desarrollando en el movimiento obrero y, más en general, por las brutales políticas de austeridad. La población está furiosa por los sucios acuerdos con los fondos buitres, los despidos masivos, los aumentos astronómicos a los servicios públicos y las tarifas de transporte público, y los aumentos en los precios de los alimentos y la gasolina. Los partidarios que le dieron la bienvenida a Fernández anoche, portaban pancartas en donde recordaban los programas sociales que ella y su finado esposo Néstor Kirchner habían defendido, en los cuales colocaron las necesidades humanas por encima de los bancos.

Cuando Fernández se presente ante los tribunales, se congregará una multitud aún mayor, quizá entre las decenas de miles. Muchos ya han acampado frente a los tribunales para reservar su lugar; otros vienen llegando a Buenos Aires de las provincias. Mientras tanto, Macri, se está retorciendo producto de las revelaciones de los Documentos de Panamá, y la información adicional que ha estado saliendo desde entonces, en donde se documentan las argucias financieras suyas y de su familia. Su tasa de popularidad ya ha caído en 8 puntos y cada vez que ofrece una explicación solo se hunde más. Como lo señaló el periódico financiero Ámbito Financiero ayer, "El presidente no tiene nadie que lo defienda".