14/08/2018
Editoriales

Alteraciones primaverales

 

¡Ya se siente el calorón! ¡Que la primavera los agarre confesados!... ¡Porque a ésta estación la altero yo!

Sin necesidad de ser como el cambio climático, ese que impacta por sobre todas las cosas al planeta, una mujer puede cambiarlo todo, modificar el rumbo de las cosas, mover conceptos, sacudir el polvo que se anida sobre los viejos recuerdos e incluso, sin más ni más, en un abrir y cerrar de ojos, puede también, archivar grandes historias. Porque así, con ligereza y determinación, es como se cambia la vida, no conozco otra forma.

¿Por qué será que en primavera, siempre nos invaden esos fuertes sentimientos de renovación? En lo personal, siempre veo algo más que una bella flor en mi jardín. No es casualidad, lo que sucede es que nuestras emociones, tienen una conexión directa con nuestra capacidad para regenerarlo todo y ver más allá de las montañas. El típico olor de la temporada, inevitablemente nos ayuda a sentirnos lúcidas, alegres y totalmente energéticas.

En ésta temporada, de manera involuntaria, se activan todos nuestros sentidos de forma instantánea y nos dan ganas de tomar impulso hacia el mañana, olvidándonos de todo lo vivido en estaciones pasadas.

Y así debe ser, levantarnos con entusiasmo y mirarnos al espejo para preguntarle a quien se refleja en el: ¿Te sientes capaz de alterar tu primavera?, ¿te encuentras totalmente habilitada para recibir el aquí y ahora, aceptando todo sin temor a nada?... ¿Te sientes lista y preparada para entender que tus canas son el resultado de una presión innecesaria?

Es preciso que comprendas algo simple: la juventud se te va de las manos, no por el tiempo que pasa, sino por no aceptarte a ti misma,  por creer que la tensión a la que te sometes en el día a día es absolutamente necesaria. De pronto, al mirarte en ese espejo, descubres las ojeras que han dejado en ti, no las desveladas con amigos ni el insomnio amoroso, sino la amargura que –en su momento- no supiste diluir y todo ese resentimiento amontonado en el alma; también, el dolor, las lamentaciones, los remordimientos y las tantas insatisfacciones que fuiste acumulando a lo largo de mucho tiempo, en tu corazón.

Deja atrás ese miedo de ser tú misma, tira a la basura todas esas emociones negativas, reprimidas desde hace mucho tiempo; porque, recuérdalo, si te sigues aferrando a conceptos viejos e inadecuados, nunca podrás sentir en ti, esas alteraciones primaverales que te ponen en marcha hacia instantes de dicha y placer.

Así que no lo olvides, si quieres alterar la primavera, cambia tus creencias y todo lo que te ocasione estrés emocional. Permítete ser libre, fuerte y original.

Y si te es posible, cambia radicalmente el rumbo de las cosas. Dirige tus pasos hacia el jardín para disfrutar de todo lo que la vida te regala. Con paso firme y sin vacilar, abre la puerta de tu mundo, dale espacio a las oportunidades, a los bellos momentos y a lo que luce bonito en ti.

Simplemente, ponte en acción y dile a todos: ¡a la primavera la altero yo!