12/Nov/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

 

Octubre 22 de 1941: muere en la República de Honduras el filántropo nuevoleonés Manuel M. García. Nacido en 1870 en el municipio de Sabinas Hidalgo, en el hogar de Manuel García y Clara Martínez. Desde niño mostró inteligencia y decisión, desempeñándose a temprana edad como un trabajador productivo en las labores campiranas. Su facilidad para el idioma inglés le viene por la lengua materna y ello le abre posibilidades de ser distribuidor de máquinas de coser hogareñas e industriales. De espíritu aventurero, fue preso en 1896 en el estado de Sinaloa vinculársele con un grupo revolucionario. Después triunfó en los negocios relacionados con la construcción en Centroamérica.

En Honduras echó raíces familiares y llegó a ser contratista en las obras del Canal interoceánico de Panamá, en donde se robustecieron sus finanzas. Al regresar a su patria chica en 1928 se esmeró en hacer obras de beneficio a la colectividad tanto en el aspecto agrícola, como ganadero, instalando un molino de granos y una planta productora de hielo, calculándose que invirtió en obras alrededor de tres millones de pesos. Mostró su talante filantrópico al hacer donativos importantes en 1930 para la edificación de una escuela de niños y niñas.

Fue quien promovió la canalización del Ojo de agua de esa población de Sabinas Hidalgo, junto a la instalación de turbinas para la producción de energía eléctrica, instalaciones ambas que son de lo mejor turísticamente hablando con que cuenta ese Municipio. El gobernador, ingeniero Francisco A. Cárdenas consigna en su Informe de Gobierno sus actos filantrópicos en bien del Municipio sabinense. Sn embargo, poco tiempo después sus haciendas fueron fraccionadas por la Ley Agraria, motivo por el cual, Manuel M. García se mudó a Honduras en donde murió un día como hoy del año 1941.