12/Aug/2020
Editoriales

¿Cuánto costó Nueva York?

La conquista del Nuevo Mundo es un importante capítulo en el libro de la historia de la humanidad. El Continente que en los siglos XV, XVI y XVII detentaba el poder militar y el más alto nivel cultural era Europa, por lo que fueron europeos los conquistadores y colonizadores de América. Las grandes potencias peleaban entre sí los derechos de propiedad de las nuevas y atractivas tierras americanas. España llevó mano, seguida de Portugal, pero la tarea era enorme, y no se daban abasto para poblar el inmenso territorio, por lo que Inglaterra, Francia y Holanda tomaron casi todo lo que abarca América del Norte.

Esta última nación -Holanda- fundó la Nueva Ámsterdam, pequeña colonia con base en una isla de excelente ubicación para recibir a los inmigrantes de Holanda, Francia, Inglaterra, y Escandinavia. En el año de 1660 ya había en la pequeña colonia mil 500 habitantes, siendo en aquel tiempo una muy importante cantidad de personas, arrojando un alto índice demográfico. Sin embargo, en ese tiempo sucedía en Inglaterra el resurgimiento de la Dinastía Estuardo, con Carlos II en el Trono. Este monarca decidió que todos sus territorios en América deberían conectarse entre sí, y como los de Holanda estaban en medio de otras colonias inglesas, sólo había que apoderase de ellos. El estilo absolutista de gobernar de aquellos monarcas era fulminante, así que de inmediato le dio a su hermano Jacobo II, duque de York, las tierras norteamericanas incluyendo las colonias holandesas. Por su parte, el gobernador holandés Peter Stuyvesant había construido un muro defensivo en La Nueva Amsterdam, en el lugar que hoy se conoce como”Wall Street”, previendo algún ataque futuro.

El ataque de los ingleses se realizó el 28 de agosto de 1664, y para ejecutarlo entraron al Puerto de Nueva Amsterdam cuatro barcos británicos con 300 soldados al mando de Richard Nicolls, y apuntaron sus cañones al débil fuerte, exigiendo su capitulación. Prometieron respetar las vidas de los habitantes, así como sus propiedades, además de asegurar que el comercio con Holanda no se interrumpiría, lo que podríamos traducir en la frase “Si se rinden quedarán vivos, con sus propiedades y no implantaremos ningún bloqueo comercial”. El gobernador Stuyvesant se aprestaba a responder con fuego desde el Fuerte, cuando los colonos le pidieron que se rindiera, pues querían mejor tomar los privilegios ofrecidos. Así sucedió y en junio de 1665, Nueva Amsterdan que no le había costado ni siquiera un solo disparo a Inglaterra, cambió su nombre por el de Nueva York. Ese fue el primer ejemplo para las Colonias Inglesas que después se convirtieron en Los Estados Unidos, de que la fuerza militar es importante para hacerse de territorios baratos. Hasta la fecha han continuado exitosamente con tan ilustrativo ejemplo.