21/05/2018
Espectáculos

Museo de Historia Mexicana invita a la exposición Maximiliano y Carlota

El Museo de Historia Mexicana invita a las conferencias La arqueología en el Segundo Imperio y “Monarquistas mexicanos: ¿patriotas o traidores?”, donde se analizarán las aportaciones y los acontecimientos para hacer una relectura de uno de los periodos más convulsos del siglo XIX, los días 24 y 25 de enero a partir de las 19:30 horas.

 

Las conferencias forman parte de los espacios dedicados al análisis de los temas vinculados con la exposición “Maximiliano y Carlota. La ilusión de un imperio”, donde se aborda la vida de los protagonistas del Segundo Imperio Mexicano, que estará en exhibición hasta el 25 de febrero de 2018.

 

La muestra, formada por cerca de 200 piezas, aborda a estos personajes en forma biográfica, mediante citas textuales surgidas de su correspondencia personal y las investigaciones históricas sobre los acontecimientos, hasta el 14 de enero más de 70 mil personas la han visitado desde su apertura el 27 de septiembre de 2017.

 

Para reunir este gran acervo se contó con la colaboración de la Secretaría de Cultura, a través del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, la Dirección de Patrimonio Artístico de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Centro de Estudios de Historia de México–Carso, Fototeca Nacional, Fundación Cultural Daniel Liebsohn A.C., Museo Soumaya y coleccionistas particulares.

 

La primera conferencia La arqueología en el Segundo Imperio”, el miércoles 24 de enero, estará a cargo del Mtro. Bertrand Lobjois, quien mostrará cómo el gobierno de los Habsburgo hubo un marcado interés por las culturas nativas debido a la educación artística recibida en las cortes europeas.

 

También se revisará la participación de especialistas franceses y mexicanos en la historia de la arqueología nacional a partir de las disposiciones legales, transformaciones del Museo Nacional, exploraciones de zonas arqueológicas o la organización de la Comission scientifique du Mexique y la Comisión Scientifique, Littéraire et Artistique du Mexique.

 

En tanto, el jueves 25 de enero la Dra. Ana Portnoy mostrará hechos históricos que permitirán evaluar la participación de los “Monarquistas mexicanos: ¿patriotas o traidores?" a partir de un análisis del caudillismo, la confrontación ideológica entre liberales y conservadores, la creciente deuda exterior, la anexión de Texas a Estados Unidos en 1836 y la pérdida del territorio a partir del Tratado de Guadalupe Hidalgo, como razones que hicieron que el partido monárquico mexicano buscara la salvación de la patria a través de un príncipe extranjero.

 

El 3 de octubre una comisión de conservadores mexicanos arribó al palacio de Miramar, en Trieste, para ofrecer la corona de México al archiduque Fernando Maximiliano.

 

Bajo la condición de que el príncipe aceptaría el trono si se demostraba que la nación mexicana lo quería como emperador, en México, se armaron actas con nombres de habitantes de ayuntamientos y fueron enviadas a Miramar. La población nunca votó por la proclamación de Maximiliano, pero mediante este artificio, los conservadores convencieron a Maximiliano, quien fue proclamado emperador de México el 11 de abril de 1864. El 28 de mayo de 1864 los emperadores llegaron a Veracruz, en medio de una desalentadora recepción, pero a medida que avanzaron en el territorio recibieron fastuosas bienvenidas en Orizaba, Puebla y Ciudad de México.

 

Con una mentalidad reconciliatoria, al principio el gobierno de Maximiliano fue de tendencia liberal, estableciendo coalición entre liberales moderados y conservadores, esta línea provocó la desconfianza de los conservadores. Legisló sobre diversos temas, pocas iniciativas fructificaron, debido al enfrentamiento constante del gabinete. Carlota también colaboró en el gobierno imperial: convocaba al Consejo de Estado y se avocaba a resolver los problemas sociales de México, llegando incluso a elaborar un proyecto de constitución.

 

A la par del establecimiento del imperio de Maximiliano, Benito Juárez, presidente constitucional, siguió gobernando y luchando contra la invasión francesa. La República itinerante de Juárez permaneció desde ese 1863 hasta 1867, cuando regresó a la Ciudad de México tras el fusilamiento de Maximiliano.

 

Existen diversos factores que provocaron la debacle del imperio: la existencia de un gobierno legítimo republicano y las huestes juaristas que lo combatieron; la política liberal que Maximiliano contraria a los intereses conservadores; la lucha por el mando del ejército que respaldaba sus acciones, el control de los territorios y la imposibilidad de formar tropas imperiales de mexicanos que combatieran la resistencia liberal.

 

Para 1866 la situación del imperio mexicano era insostenible y estaba por quedar sin respaldo económico ni militar. La emperatriz viajó a Europa para pedir apoyo a Napoleón III y al papa Pío IX, pero no lo consiguió. Agotados sus recursos y mostrando signos de inestabilidad mental, Carlota se marchó al castillo de Miramar, del que no salió hasta 1867, unas semanas después de que su esposo había sido fusilado en Querétaro el 15 de mayo de 1867.

 

 

Las personas interesadas en mayor información se pueden comunicar al teléfono 2033 9898, Ext. 112, visitar la página www.3museos.com o a través de Facebook y Twitter 3 Museos