24/09/2018
Editoriales

El Peligro Mayor

En su reciente artículo sobre AMLO, la revista “The Economist” señala muy acertadamente el mayor peligro que acecha a México, en caso de que López Obrador gane la elección presidencial: Su desprecio por las instituciones públicas que deben ser independientes del Poder Ejecutivo, tales como el Poder Judicial, las Procuradurías Anticorrupción y, por ende, el Poder Legislativo. Esto quiere decir que él se visualiza como un mesías redentor que puede y sabe decidir a quienes perseguir y a quienes no, según su propio criterio y autoridad, con absoluto desprecio a lo que ordenan las leyes en vigor.

 

   Comparada con esta peligrosísima noción de cómo “debe” manejarse el Poder Público, palidecen sus otras nociones equivocadas referentes a otros aspectos de los asuntos públicos, tales como su ciega oposición a la Reforma Educativa, la “devolución” de las refinerías al sindicato “nacional” de PEMEX y su absurda autosuficiencia alimentaria, pues todas ellas pueden ser frenadas por las otras instituciones públicas en las que se debe dividir el poder público por funciones y niveles.

 

   Para contrarrestar este gran peligro que os acecha, debemos procurar que en las ya muy próximas elecciones, si ya no es posible evitar un triunfo de AMLO, cuando menos que en la próximas legislaturas, tanto en le federal como en las estatales en juego, haya claras mayorías opositoras de los demás partidos políticos: AMLO ya percibió esta posibilidad, por lo que ahora está pidiendo al electorado que también le den mayorías legislativas, cosa que hay ue negarle rotundamente a toda costa.

 

   Esta dura y difícil oposición al autoritarismo también tendría la virtud de enseñar a priístas, panistas  y perredistas lo contraproducente y peligroso que resulta en un México, que ya va en camino de la democratización y muy bien informado, el “servirse  con la cuchara grande” de los dineros públicos.

 

   Otro punto muy importante en un probable sexenio encabezado por AMLO será el de convencerlo, con argumentos y datos, de que la dirección más conveniente, sobre todo para la clase trabajadora, reside en modernizar la economía, es decir en procurar por todos los medios e incentivos posibles, un mejor uso de la informática y de la ciencia y tecnología en todas nuestras industria, en vez de dar regalos y prebendas a los desocupados o mal pagados.

 

   Así es que, en caso de que gane, evitar que AMLO se convierta en un demagogo autoritario, por una firme y decidida oposición legislativa, apoyada con todo por una ciudadanía bien organizada y, una vez logrado eso, convencerlo de que el progreso está en hacer las cosas mejor, no en repartir regalos y prebendas, cuyo costo improductivo nos llevaría al desastre económico.

 

   Se requerirían posturas y acciones duras y difíciles de legisladores apoyados por organizaciones ciudadanas, pero, como dice el dicho: “No hay de otra”.

 

 

Atte.- JVG.- 27-06-18.