21/09/2018
Editoriales

Agosto 20 de 1849: nace en Guadalajara Bernardo Reyes, quien sería militar y gobernador de Nuevo León

 

Agosto 20 de 1849: nace en Guadalajara Bernardo Reyes, quien sería militar y gobernador de Nuevo León. Hijo de Doroteo Reyes quien llegó de Nicaragua y de Juana Ogazón, el joven Bernardo toma el camino de las armas a los 14 años porque la invasión francesa le llama a pelear por México.

   Diestro en las armas y de valor probado, llega a ser general de división por sus propios méritos, ya que a partir de 1867 participa en cualquier cantidad de batallas. Casa con Aurelia Ochoa, originaria de Zapotlán, Jalisco, con quien procrearía 12 hijos, entre ellos a Alfonso Reyes Ochoa, El Regiomontano Universal, gran escritor nacido en nuestra tierra.  En 1885 es designado Jefe de operaciones militares en Nuevo León, y el presidente Porfirio Díaz lo nombra gobernador provisional a la caída del gobernante Genaro Garza García, del 12 de diciembre de 1885 al 3 de octubre de 1887. Al mismo tiempo era el comandante de la 3ª. Zona militar que abarcaba Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas.

   En 1889 es electo Gobernador del estado y permanece en ese sitial hasta el año de 1909, lo que le permite realizar planes a largo plazo, como promover la economía por la vía de la industrialización de Nuevo León, tomando medidas para exentar de impuestos a todo aquel industrial que abriera fuentes de trabajo. En 1900 Porfirio Díaz lo nombra ministro de guerra, pero regresa a gobernar nuestro estado en 1902 y ya con fama nacional, comienza a proyectarse políticamente como probable sucesor de Díaz, creándose incluso un Partido Reyista, con fuerte presencia en los estados norteños. Pero esto le complica su relación con Díaz, así que debe salir del estado y del país en una comisión militar a Europa.

   Explota la revolución y a la caída de Díaz, regresa a México, intenta relacionarse con el presidente Madero, sin embargo, su figura era polémica y en un arrebato maderista es arrestado. Desde la prisión, organiza un golpe de estado que inicia con su liberación y la de Félix Díaz (sobrino de Porfirio), quienes ya liberados, se encaminan a Palacio Nacional resguardados por tropas de Cecilio Ocón, Gregorio Ruiz, dos escuadrones del 1er regimiento de caballería, y un escuadrón de las Escuela de Aspirantes de Tlalpan. Como en la defensa del Palacio Nacional estaba el general Lauro Villar, antiguo subalterno suyo, Reyes pensó que sería sencillo entrar, así que le llamó para negociar la entrega del inmueble, cosa que no consiguió, pero detonó un intercambio de disparos, con tan mala fortuna que Bernardo Reyes cae muerto, fulminado por los carabineros defensores del presidente Francisco I. Madero. Así inicia la llamada Decena Trágica que culmina con la muerte de Madero, y Pino Suárez, y también inicia la presidencia usurpadora del jalisciense Victoriano Huerta.

  Durante la gubernatura de Bernardo Reyes en Nuevo León, se construyeron importantes obras como el Palacio de Gobierno, inaugurado en 1908, que sigue siendo una joya arquitectónica, que le da señorío a la Macroplaza construida décadas después por el gobernador Alfonso Martínez Domínguez.