18/09/2018
Editoriales

Junio 28 de 1991: se inaugura en Monterrey el Museo de Arte Contemporáneo, MARCO

Junio 28 de 1991: se inaugura en Monterrey el Museo de Arte Contemporáneo, MARCO, auspiciado por los más importantes grupos empresariales, y los gobiernos estatal y municipal de Monterrey. La idea de contar con un museo de este corte alboreaba desde décadas antes entre los capitanes de empresas regiomontanas, con el objetivo de impulsar la cultura y el arte entre los habitantes de nuestro estado, pues existían colecciones particulares de arte que pudieran ser apreciadas por la población en general para fomentar la cultura con estas importantes actividades, pero no había un espacio digno.

   El edificio se ubica entre la Iglesia de Catedral y el Palacio Municipal de Monterrey, dando frente a la Plaza Zaragoza, que es el mero corazón de la ciudad. Cuenta con una superficie de 16 mil metros cuadrados que incluyen once salas de exposición que miden entre todas 5 mil M2. La sede del museo es un edificio diseñado por el arquitecto Ricardo Legorreta con un estilo barraganesco, pues Legorreta fue discípulo de Barragán, solo que éste enfocaba sus obras más a la edificación y al jardín mientras Legorreta extrapolaba los conceptos de su maestro en los rubros educativos, comerciales e industriales. En la esquina de las calles Zuazua y Padre Jardón se yergue la estatua de bronce autoría de Juan Soriano llamada  “La Paloma” que mide seis metros de alto. Desde 1989 el director del Grupo Alfa, Diego Sada Zambrano, dio la noticia de que varios grupos industriales, entre ellos Alfa, que había dirigido Sada Zambrano, iniciaban las obras, que aspiraban a realizar un circuito cultural integrado por varios museos, entre ellos desde luego, el MARCO.  

   En este proyecto se invertirían 10 millones y medio de dólares, de los cuales, además de la participación del gobierno con 4 millones de pesos (antes eran 40 mil millones), Cemex, CYDSA, IMSA, Alfa y Vitro acabarían de completar toda la inversión necesaria. Cabe hacer mención que el alcalde de Monterrey, Sócrates Rizzo fue conducto para gestionar los permisos y el “pusher” de la obra en el área gubernamental.  El gobernador Jorge A. Treviño giró instrucciones para que el gobierno estatal cumpliera con el compromiso económico pactado.

    El MARCO ha tenido exhibiciones artísticas realmente buenas, pues comenzó con la exposición “Mito y Magia en América: Los ochenta” que tuvo gran éxito y después se han montado exhibiciones de los mejores artistas plásticos del mundo. Es considerado como uno de los centros culturales más importantes de Latinoamérica, y el edificio es usado además como sede de eventos sociales y su rentabilidad se ha incrementado con esos ingresos.