18/11/2018
Editoriales

EN EL BORINQUEN PIDEN SUSPENDER EL PAGO DE LA DEUDA

El legislador Manuel Natal Albelo, del gobernante Partido Popular Democrático (PPD), planteó en la legislatura de Puerto Rico la necesidad de detener el pago de las deudas del gobierno de la isla, hasta que se lleve a cabo una auditoría a fondo para determinar la legitimidad de la deuda, informó el servicio de noticias de España, EFE. El congresista Natal también repudió la propuesta de imponer una junta de control financiero controlada por Wall Street sobre la isla, que ahora se discute en Washington.

Natal hizo su planteamiento el mismo día en que el gobernador Alejandro García Padilla advirtió en su Mensaje a la Nación que los $72 mil millones de dólares de deuda de la isla son "impagables" y que a menos que actúe el Congreso Federal de Estados Unidos antes de mayo, para autorizar la reestructuración, Puerto Rico no podrá hacer los pagos a la deuda que se vencen en mayo. "No hay dinero para hacer esos pagos" dijo.

Natal fue contundente: "Quiera o no reconocerlo el gobierno estadounidense, la deuda de Puerto Rico tiene que ser reestructurada y no puede continuar siendo pagada en su estado actual. No queda otra alternativa que obligar, por la vía legislativa, un detente al pago de la deuda gubernamental que no haya sido auditada". Tampoco puede seguir esperando Puerto Rico a que actúe el Congreso de Estados Unidos, subrayó, mientras los tenedores de bonos reciben sus pagos y los ciudadanos sufren por los recortes drásticos en los servicios esenciales.

Puerto Rico está en una "emergencia fiscal" advirtió Natal. Propuso que la Comisión para una Auditoria Integra del Crédito Público se financie adecuadamente para que así pueda auditar toda la deuda, y después "proceder a la reestructuración de lo que la Comisión estime fue emitida legalmente y legítimamente".

El congresista Natal presentó también una resolución donde propone a la legislatura que rechace la imposición de cualquier junta de control financiero por parte de Washington "cuyo único fin sería proteger los intereses financieros de los bonistas", y socavar la democracia de Puerto Rico. "Una junta fiscal de Wall Street que actúe a favor de los intereses del pueblo de Puerto Rico seria contrario a su naturaleza", dijo. Aseveró también que los fondos buitre han comprado influencia en el Congreso de EU para adelantar la creación de alguna junta de control fiscal, "y también pagarán para controlar los nombramientos de esa junta".