21/09/2018
Editoriales

La boina

Nunca he acostumbrado usar boina. Sin embargo, al paso de los años me agradan algunos modelos y no dudo que en cualquier invierno me anime a portarla. Esta singular prenda masculina data de la edad del Bronce, unos 4 mil años atrás. Entre griegos y romanos no se tiene noticia de su uso, pero en la Dinamarca del siglo XI adC. ya se usaba la boina. Existen evidencias de su uso en algunos de los restos arqueológicos de Guldhhöi, pues uno de los esqueletos exhumados todavía conserva puesta la boina con la que murió. En Austria igual se han encontrado prendas de este tipo en yacimientos arqueológicos del siglo VIII adC. Esta prenda tiene atractivo también para los artistas; en varios cuadros del pintor alemán Holbein el viejo, del siglo XVI, aparece una boina sobre la cabeza de un decapitado. Es interesante saber que esa prenda masculina también ha sido usada por mujeres en ciertas culturas y que no la usaba sólo la gente del pueblo, sino que la nobleza igual se la ponía para lucirla. En el conocido Hospital del rey de la ciudad de Burgos, en sus puertas se reproduce una escena de Romeros, en donde los personajes cubren sus cabezas con boinas amplias.

En el siglo XVII, la boina o txapela era la prenda más popular en las tres provincias vascongadas. Goya reproducía personajes con boina en el siglo XVIII y XIX, sobre todo en su Tauromaquia. Ha sido, entre algunos grupos militares, parte del uniforme. En España –cuando fue invadida por las tropas napoleónicas, los guerrilleros que combatían a los invasores franceses, usaban esta prenda a la hora del combate, siendo su uniforme, pues siempre es necesario distinguir a los “amigos” de los enemigos cuando se está en el fragor de un ataque. La esposa del general Tomás de Zumalacarregui, le bordó más de una chapeulandi, la famosa boina que ya era un símbolo. En los años 30 y 40 del siglo pasado, la boina en la Madre Patria era la prenda emblemática. Extraña que, durante tanto tiempo, siga siendo básicamente el mismo estilo de boina. En México fuera del ambiente taurino, la boina es usada por gente mayor en tiempo de frío.