13/11/2018
Editoriales

Entrecurules 11 06 2018

México ha tenido zarpazos; no caricias.

 Decía don Nemesio García Naranjo, nacido en Lampazos, Nuevo León, quien fue Ministro de Educación Pública de 1913 a 1914 que como es el nopal, emblema de México, así es nuestro pueblo.

Y sí, como es esa cactacea áspera como símbolo de su existencia, así es el pueblo mexicano.

El nopal es agresivo, viril, hermoso y se sostiene con heroísmo ejemplar, porque no requiere requiere de la caricia de los manantiales para germinar; no requiere del castigo de la poda para crec er ni necesita del esmero cuidadoso del hortelano para perpetuarse.

Nace en regiones polvorientas en donde fracasarian los alamos y los fresnos, se desarrolla bajo las las saetas de un sol quemante y se nutre de las rocas y del aire, conserva su verdor ecológico a través  de las cuatro estaciones del año y levanta sus pencas contra las inclemencias que lo rodean.

Y aquí insiste García Naranjo el pueblo mexicano es como el nopal, pues la historia de México no ha sido un himno sino una alegría.

De otros países México no ha recibido caricias, sino zarpazos.

Francia que tan noblemente ha distribuido sus libertades, a nosotros nos quiso encadenar a su imperio; los Estados Unidos a nosotros nos quitó la mitad del territorio

Y decimos que los mexicanos somos como el nopal pues nuestro pasado se ha amasado con lágrimas y sangre.

Y México rodeado de infortunios, ha clavado sus raíces en las peñas donde se quebrarian las hojas de acero de los arados. Así que debemos estar orgullosos de ser.como el nopal, pues pese a los zarpazos que hemos recibido, seguimos vivos como Nación.