31/May/2020
Editoriales

Audiencia Pública

Es increíble cómo un solo discurso puede alborotar a tanta gente en nuestro México, y vamos que en ese discurso no se dijo nada que no se hubiera dicho y repetido muchas veces en las conferencias mañaneras del presidente López Obrador… el discurso, obviamente, es el que dio en su “informe” a la nación el pasado día 5 de abril, que coincidió con ser Domingo de Ramos, según la Biblia y la tradición católica… ahora ya es un coro generalizado el contenido de esta histórica perorata… ///

Todo el mundo esperaba que López Obrador diera una esperanza, que prendiera una luz al final del túnel, para que al menos dividiera a todos “sus enemigos” imaginarios, que son conservadores, fifís y corruptos… es todo un caso para estudiarlo en la posteridad, porque a nadie se le hubiera ocurrido que, cuando se está en una aguda crisis sanitaria que implica la paralización de los aparatos productivo, gubernamental y religioso, el presidente elija el domingo en la tarde para no decir nada… lo veíamos y no lo creíamos, pues lo convirtió en un acto proselitista para su ego personal… de veras que es sorprendente…/// 

Si el evangelio católico habla de que el Domingo de Ramos el Mesías fue recibido en Jerusalén con fiestas y palmas aunque llegara montando un burro, durante el desarrollo de la semana todo cambió súbitamente y terminó crucificado… esperemos por el bien de nuestra nación, que esa analogía no se presente, pues en Sudamérica se están presentando algunos casos muy serios en donde varios gobernantes del corte mesiánico están en la cuerda floja (Maduro y Ortega, gobernante de facto en Nicaragua), mientras otros ya ni en la carpa del circo están adentro (Evo Morales)… porque en nuestro querido país no estamos preparados ni mental ni jurídicamente para enfrentar un cambio de gobierno, como muchos desean… no, el asunto es que López Obrador debe cambiar su postura de agresiones sistemáticas a todos aquellos que no se encuentren entre sus fans… ¿será posible?...///