18/09/2018
Editoriales

Febrero 10 de 1821: Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero, representantes del ejército realista y al ejército insurgente del sur, se dan el famoso "Abrazo de Acatempan", en la hacienda de ese nombre, del hoy estado de Guerrero

Febrero 10 de 1821: Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero, representantes del ejército realista y al ejército insurgente del sur, se dan el famoso "Abrazo de Acatempan", en la hacienda de ese nombre, del hoy estado de Guerrero. Iturbide llegó a Teloloapan, y de inmediato inició una relación epistolar con Guerrero.

Primero hubo algunas escaramuzas entrambos ejércitos y después le mandó decir el primero al segundo que deberían unir fuerzas para terminar con el conflicto armado en favor de los insurgentes. Guerrero consultó con diversos jefes insurgentes y terminó aceptando la paz y en Acámbaro se encontraron frente a frente. En una nota que Iturbide le envió le dice: "Amigo querido: aunque estoy seguro de que Ud. no dudará un momento de la firmeza de mi palabra, porque nunca le di motivo para ello, pero el portador de ésta, don Antonio Mier y Villagómez, la garantizará a satisfacción de Ud., por si hubiere quien intente infundirle la menor desconfianza".

El historiador Sergio Gaspar Mosqueda escribe en su libro. Agustín de Iturbide: "Antes de darse el histórico abrazo, Iturbide y Guerrero intercambiaron halagos sobre su valor y sabiduría, así como por su disposición para poner fin a la larga y desgastante guerra por la independencia de México". Guerrero aseguró a sus hombres que, ciertamente, Iturbide "era capaz de morir por la independencia". Guerrero fue según la crónica, el primero en reconocer a Iturbide como el primer jefe de los ejércitos nacionales. Guerrero dijo: "Soldados! Este mexicano que tenéis presente es el señor don Agustín de Iturbide, cuya espada ha sido por nueve años funesta a la causa que defendemos.

Hoy jura defender los intereses nacionales; y yo os he conducido en los combates, y de quien no podéis dudar que moriré sosteniendo la independencia, soy el primero en reconocer a Iturbide como el Primer Jefe de los Ejércitos Nacionales: ¡Viva la Independencia! ¡Viva la libertad!. De un tiempo a la fecha, una corriente importante de historiadores serios niega que haya existido este abrazo de Acatempan, sin embargo, tal vez no haya sucedido como tal, pero su simbolismo ha sido tradicional celebrarlo, pues de lo que se trata es de resaltar que tanto Guerrero como Iturbide se pusieron de acuerdo para darle paz a los mexicanos, e independencia al país.