08/Aug/2020
Editoriales

Mayo 09 de 1926: Muere en Monterrey, el ilustre educador Serafín Peña Treviño

Mayo 09 de 1926: Muere en Monterrey, el ilustre educador Serafín Peña Treviño. Nació el 21 de marzo de 1844, en San Sebastián de los Lermas, de Guadalupe. Huérfano de padre al año de nacido, su prima María de Jesús Treviño le enseñó sus primeras letras, ingresando el joven Serafín al Seminario de Monterrey en 1855. En 1863 se inscribió en la Escuela de Jurisprudencia, interrumpiendo sus estudios por la invasión francesa. En 1864 se inició como ayudante en algunas escuelas oficiales y ya para fines de ese mismo año abrió un colegio particlar, pero al carecer de título de maestro lo tuvo que cerrar.

Regresó a su trabajo en las escuelas oficiales y fue nombrado director de la escuela de niños de Monclova en 1867. Regresó a monterrey con un nombre forjado y fue director de la Escuela Nocturna para adultos. Una vez más abrió otro colegio particular que duró de 1871 a 1884. En ese año fue director en Bustamante de una escuela privada hasta 1886 que regresó a Monterrey al ser nombrado director del primer establecimiento público de niños. Una vez reabierta la Normal del Estado, dio clases en ella hasta que fue nombrado inspector escolar en 1892. Tuvo el honor de sustituir al ingeniero Miguel F. Martínez en la dirección de la Escuela Normal en los años de 1889 y 1990.

Regresó a la dirección de tan noble institución en una década –de 1901 a 1911, siendo al unísono director general de Instrucción Pública. Su labor a favor de la educación fue intensa y constate, durante su direccción general de Instrucción Pública se construyeron una gran cantidad de escuelas rurales urbanas, introduciendo entre otras cosas, la enseñanza de párvulos, también llamada kindergarden, con un grupo de profesoras que habían ido a prepararse a Estados Unidos. En 1911 solicitó su jubilación y el Congreso del Estado la decretó favorablemente el 8 de diciembre de 1911, y en 1918 fue declarado por esa institución, en su XXXVII legislatura local como “Benemérito de la Educación”. Fue un escritor prolífico con libros relacionados con la educación. Una calle del centro de Monterrey, así como varias escuelas llevan su nombre.