19/Jan/2020
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Diciembre 15 de 1872: Nace en Marín, Nuevo León, Pablo Livas Montemayor, quien llegaría a ser Benemérito de la Educación del Estado. Hijo de Antonio Livas e Isabel Montemayor, estudió su instrucción primaria en la villa de Marín en la escuela que estaba a cargo del profesor Leocadio González, y seguía el sistema lancasteriano. La secundaria la realizó en una sucursal del Colegio Civil, que por entonces se instalaba en Marín, hasta el segundo grado. Suspendió sus estudios porque la familia Livas se trasladaba a El Cercado, de villa de Santiago, ya que su padre era empleado por la icónica empresa Hilados El Porvenir.  Regresó a Marín, en donde estudió y se recibió de Tenedor de Libros. 

En 1892 inició su carrera en el magisterio como ayudante de la dirección de la Escuela Pública de su pueblo natal, donde conoció al inspector escolar Eulogio Flores, quien lo invitó a estudiar en la Normal del Estado de Monterrey. El director de esa institución era el ingeniero Miguel F. Martínez, quien al ver su nivel académico lo nombró además de alumno, maestro de Metodología General y Aplicada, clase que dio también en la Academia Profesional para Señoritas. Siendo alumno del tercer grado en la Normal, fue nombrado director de la Escuela Superior No. 1, pero no alcanzó a ejercer su Dirección porque lo nombraron Oficial de Redacción en la Dirección General de Instrucción Primaria. En 1899 casó con la maestra Francisca Villarreal y se matriculó en la Escuela de Leyes, pero no pudo terminar sus estudios debido a que fue nombrado director de la Academia Profesional para Señoritas. Al mismo tiempo sustituyó a Serafín Peña como Inspector Escolar del centro de Monterrey.

En 1905 compró el Colegio Bolívar, negocio que no prosperó y hubo de cerrar sus puertas pocos años después. Como editorialista, escribió con el seudónimo de “Ille” en los semanarios El Pobre Balbuena, Claro – Oscuro y en el diario El Espectador. Publicó libros para la Enseñanza Primaria y Normal, al tiempo que participaba en política, llegando a ser Oficial Mayor de la Secretaría del Ayuntamiento de Monterrey, cargo al que renunció en 1914 cuando la revolución constitucionalista se apoderaba de la ciudad. Se mudó con su familia de ocho hijos a Laredo Texas, donde trabajaba en el periódico El Progreso como redactor.

Yendo a San Antonio, a la edad de 43 años, sufrió un ataque de pulmonía fulminante que le llevó a la tumba el 8 de febrero de 1815. A los cinco años de su muerte, el magisterio de Nuevo León le hizo justicia trayendo sus cenizas para depositarlas entre los suyos, y fue nombrado por el Congreso del Estado, Benemérito de la Educación, el 13 de diciembre de 1972, a iniciativa del profesor Martín Cepeda. De sus ocho hijos, dos fueron muy destacados en la vida pública: Eduardo Livas Villarreal, quien llegó a ser gobernador del estado y Enrique C. Livas, rector universitario.