29/Sep/2020
Editoriales

Covid-19: mayoría joven nos protege; la alimentación nos traiciona

 

Cuando uno observa el comportamiento de la epidemia de Coronavirus en el mundo, inmediatamente se da uno cuenta de que en los países europeos o en los Estados Unidos su impacto ha sido mayor, hasta hoy, que en México. Mientras que en nuestro país tiene 1890 casos confirmados y 79 muertos; España donde la epidemia empieza a ceder, el número de casos es de 130,759 y de 12, 418 muertes. Italia por el estilo; 128, 948 casos y 15, 887 muertes.  La diferencia más evidente, a parte del nivel de vida de esas naciones, muy alto comparada con el nuestro, es la diferencia de edades promedio.

México tiene un 50% de su población con menos de 27 años de edad.  Esos países tienen un 50% de su población con edades menores a 48 años. Como es bien sabido y lo ha confirmado la OMS, al atacar el Covid-19, encuentra mejores condiciones entre la gente mayor y puede ser mortal mientras que a los jóvenes no les afecta.  Este dato podría darnos tranquilidad.

Sin embargo, como lo explicó el subsecretario de Salud,  Hugo López Gatell, nuestra debilidad como país es el alto nivel de obesidad y sobrepeso que existe en nuestra población, más de 70% y el alto porcentaje de diabéticos, alrededor de un 13% del total de la población. 

Esta situación que nos coloca inermes ante la embestida del coronavirus es resultado de la mala alimentación que se promovió y desarrollo en el llamado periodo neoliberal. Una alimentación de pobreza o nivel medio en donde se comía carne y grasas animales y verduras; vía los tacos o tortas o guisados o moles y caldos, el menudo etc. fue sustituida poco a poco, como dice el Dr. Gatell, por una “sobre oferta de alimentos industrializados”, en la forma de comida chatarra, embutidos, pastelillos, refrescos etc. 

Nuestra población fue desarrollando adicción a esos productos y al resultado es ese: 70% de sobre peso y obesidad y un 13% de diabetes.  El Covid-19 puede causar estragos y miles de muertes entre esa población, sin que la juventud represente una defensa, porque con obesidad o diabetes, la juventud deja de ser una ventaja.