14/Nov/2019
Editoriales

Fray Servando Teresa de Mier, el asesor de Guadalupe Victoria

La colección de textos “Los Templos de Monterrey” continuará más adelante. Sin embargo, la semana pasada se conmemoró el natalicio número 254 del “Orgullo de Monterrey”, por lo que hoy estudiaremos un poco al Padre Mier. Este inteligente regiomontano tuvo una vida prodigiosa con riquísimos aspectos históricos, y célebres actuaciones internacionales.  

 

Es indiscutible que fray Servando Teresa de Mier es el mayor héroe nuevoleonés de la Independencia mexicana y de la Instauración de la República. Con el debido respeto a los iniciadores del movimiento insurgente, Padre Mier es el personaje nacional más completo de toda la gesta independentista, pues aportó ideología y experiencias internacionales al diputar, una exquisita literatura de carácter historiográfico, más un activismo político y una participación directa en la Guerra de Independencia. 

 

Mucho se ha escrito de su novelesca existencia pero entre más se mete uno a escarbar en sus increíbles avatares, más descubrimientos aparecen. Asistí hace días a una brillante conferencia relativa a “Las relaciones de Servando Teresa de Mier en Londres, Filadelfia y México”, impartida por Mayra Jocelin Martínez, en donde apareció, entre otros datos, la relación de Padre Mier con Rocafuerte y con la familia Fagoaga, aspecto que se debe estudiar por las importantes actuaciones de estos personajes en la vida nacional durante esos trascendentales tiempos.

 

El enfrentamiento de Padre Mier con la Jerarquía

 

Pero esa será otra historia. Por ahora queremos subrayar su brillante desempeño como asesor presidencial. Comenzaremos recordando a un fray Servando que sostuvo un escandaloso enfrentamiento con la Jerarquía Católica, seguido de disidencia  política, con recurrentes ingresos a prisiones nacionales y extranjeras y sus respectivas fugas, así como su participación en una temeraria expedición insurgente a la Nueva España, proveniente de Europa. Acciones del Padre Mier en la lucha abierta.

 

La relación de fray Servando y Guadalupe Victoria


Su fracasada expedición acompañando a Xavier Mina buscaba apoyar la guerra contra el Imperio Español en lo general, y en lo particular a Guadalupe Victoria en su lucha insurgente. Desafortunadamente su ayuda no llegó a concretarse, pero Victoria continuó peleando mientras fray Servando 
desdoblaba sus aventuras en prisión. Sin embargo, ahí nació una amistad epistolar entrambos héroes: Padre Mier y Victoria.

 

Coincidencias entre Victoria y Padre Mier


Hubo más coincidencias: llegado el Plan de Iguala y consumada la Independencia los dos quedaron inconformes con el establecimiento de la Monarquía mexicana. Ambos fueron electos diputados -Padre Mier por Nuevo León y Victoria por Durango- para el Congreso Constituyente de 1822 que debía dar una Constitución al Imperio. Pero Victoria fue aprehendido antes de rendir su protesta como Diputado al ser descubierto conspirando en la casa de Miguel Domínguez (el mismo que ya había conspirado en 1810 con Miguel Hidalgo).

 

Y fray Servando por su parte, siendo también Diputado electo fue detenido cuando, a finales de 1822, el monarca Agustín de Iturbide disolvió el Congreso.

 
Una vez caído el Imperio, Victoria fue miembro del Supremo Poder Ejecutivo conformado por un triunvirato de marzo de 1823 a octubre de 1824. Fueron triunviros con Victoria: Miguel Domínguez, Vicente Guerrero, Nicolás Bravo, Mariano Michelena, y Pedro Celestino Negrete, en diferentes tiempos; en tanto que fray Servando fue reelecto Diputado por el flamante Estado de Nuevo León a un nuevo Congreso Constituyente, el de 1823 -1824.

 

Evidencia de ideologías similares entrambos héroes


Siguiendo el paralelismo, como triunviro, Victoria impulsó la unidad de los Estados, vigiló Veracruz durante el embarco del Emperador al exilio y combatió la resistencia de las tropas españolas que aún quedaban en San Juan de Ulúa. Mientras fray Servando defendía desde su curul la idea de establecer una República Central combatiendo contra el coahuilese Miguel Ramos Arizpe que encabezaba al grupo federalista. Eran pues, fray Servando y Victoria, de la misma ideología política.

 

Como se sabe, triunfó la Federación, promulgándose la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, pero al mismo tiempo resultó electo como Primer Presidente de la República, Guadalupe Victoria, y con el triunfo del federalismo fray Servando terminó su carrera legislativa.

 

Fray Servando es nombrado asesor presidencial


No solo quedó sin curul, sino que, por su herejía sobre la Virgen de Guadalupe, Padre Mier no era recibido en las casas de los frailes dominicos, ni tenía siquiera un lugar cómodo para vivir. Así que, una vez instalado su amigo Victoria en la Presidencia de la República, lo invitó a vivir en un departamento interior del Palacio Nacional, nombrándolo su asesor con una pensión de tres mil pesos anuales.

 

La envidia, vicio político atemporal


Pero siempre la inteligencia y facilidad de palabra del Padre Mier provocaba envidias y le sobraban detractores. José María Tornel y Mendívil, diputado al segundo Congreso Constituyente, gobernador de Veracruz, ministro plenipotenciario en Estados Unidos y varias veces ministro de Guerra y Marina entre 1833 y 1853, siendo secretario de Victoria, celaba la proximidad de fray Servando con el Presidente de quien llegó a expresar: “escuchaba con mucha paciencia sus impertinencias y le toleraba aún algunos insultos”.


El gobierno de Victoria (1824 - 1829) el más estable en la primera mitad del Siglo XIX, duró todo su periodo, -algo irrepetible en esa época-. Obviamente que no fue de casualidad, pues Victoria era un político “humano, amante de la libertad y deseoso del bien de la patria” mediando entre tirios y troyanos. En su gabinete trató de incluir a federalistas como Miguel Ramos Arizpe y Pablo de la Llave; a centralistas de la talla de Lucas Alamán y José Castro; e integrar a imperialistas como Anastasio Bustamante manteniéndolo en la posición de Comandante de los Estados Internos  de Oriente (Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila y Texas).

 

Advertencias del Padre Mier


Victoria buscaba a los mejores hombres sin importar su filiación política. Fray Servando no era solo su asesor personal sino que lo nombró junto con Carlos María de Bustamante, y José María Luis Mora, miembro de la Comisión de Fomento. Entre otras 
deliberaciones, Padre Mier había advertido años atrás que la escasa población de las tierras nórdicas eran una gran desventaja frente a las potencias colonizadoras, por lo que desde esta Comisión hizo grandes aportaciones a la colonización de la Alta California mediante la introducción de ganado y concesiones de tierras a varios terratenientes nacionales.

 

El plan de fray Servando dio frutos inmediatos, pues migraron capitales y familias poderosas a estos semi desérticos territorios. Desafortunadamente cuando Santa Anna llegó al poder por primera vez (1832 – 1836) desactivó este plan de colonización. 

 

Fray Servando, factotum para establecer relaciones con sudamérica


El padre Mier era, como ya dijimos, asesor del Presidente Victoria, y en materia de relaciones exteriores desempeñó un destacado papel en el establecimiento de relaciones con las naciones sudamericanas, en especial con su libertador Simón Bolívar.

 

Un asesor que no era “yes man”


Ante la elección intermedia de 1826 para renovar la Cámara de Diputados, Tornel y Ramos Arizpe convencieron a Victoria de que los centralistas preparaban una revuelta, por lo que el Presidente destituyó al ministro de relaciones exteriores e interiores, Lucas Alamán, y apoyó abiertamente a los candidatos federalistas a las diputaciones. Fray Servando le dijo sin tapujos a Victoria que no era conveniente manipular las elecciones, llegando a “manotear el escritorio del presidente”.

 

Cae en cama fray Servando


Así se las gastaba el asesor presidencial fray Servando. Pero desde principios de noviembre de 1827 fray Servando enfermó, y el presidente Victoria lo visitaba diariamente, así como sus amigos y sus rivales para expresarle su admiración.

 

El historiador Edmundo O'Gorman afirma que al final, fray Servando pasó sus últimos días: “Dotado de fácil palabra, mordaz, erudito, inteligente y deslenguado, siempre supo cautivar la atención de sus oyentes. Y escribir fue su ocupación predilecta”. A punto de despedirse se arrepintió de su herejía, se confesó y recibió los últimos auxilios espirituales de Ramos Arizpe, su amigo y rival en el Congreso Constituyente y en toda su vida politica. 

 

La muerte de fray Servando


Fray Servando murió en sus habitaciones de Palacio Nacional el 17 de noviembre de 1827, habiendo sido recibido de nuevo por la Iglesia y sepultado en el Convento de Santo Domingo de la Ciudad de México.


Pero es conocido el hecho de que ni muerto estaría quieto. Tres décadas después de fallecido, en 1857, durante la Guerra de Reforma, junto a otros bienes de la Iglesia, los cuerpos momificados de los dominicos fueron vendidos a un circo y luego se extraviaron. Entre ellos se supone que iba el cuerpo de nuestro paisano Mier y Noriega. 

 

Se requiere más investigación de Mier y Noriega como asesor presidencial

 

Este texto es un intento de ahondar en sólo uno de los muchos rubros inéditos de fray Servando Teresa de Mier y Noriega, como asesor presidencial. El Padre Mier fue una de las mentes más brillantes de nuestra historia y dueño de un carácter indómito.

 

La historia registra que desactivar el Plan de Fomento de la Alta California fue determinante para perder ese territorio, y el apoyo indiscriminado del gobierno de Victoria a los federalistas generó la revuelta de Tulancingo, enabezada por el propio vicepresidente Nicolás Bravo, que no derrocó a Victoria, pero rompió la armonía nacional. Estos dos ejemplos bastan para justificar un estudio más profundo de las recomendaciones del asesor presidencial fray Servando a Guadalupe Victoria. 






FUENTES
Cartas a Bello en Londres,  Sergio Fernández Larraín, 1968
Guadalupe Victoria, Gonzalo Salas Rodríguez, senado de la República, 1987
La Primera República Federal de México, Michael P. Costeloe, FCE, 2000
México a través de los siglos, Vicente Riva Palacio y otros, editorial Cumbre S.A. 1983
O'Gorman, Edmundo, Antología del pensamiento político americano. 

Fray Servando Teresa de Mier, Imprenta Universitaria, 1945.