14/11/2018
Editoriales

F. Calderón un Bolsonaro "patito"

 

Felipe Calderón amenazó que si Manuel Gómez Morín no es electo presidente del PAN se lanzará  a formar un nuevo partido  seguramente con la vista puesta en lo que acaba de ocurrir en Brasil donde Jair Bolsonaro,  un ex militar ultraderechista acaba de ganar cómodamente las elecciones presidenciales en Brasil.  Digamos que ese triunfo envalentonó a la derecha de todo el continente y a Felipe Calderón,  mucho más que el triunfo de Mauricio Macri en Argentina hace dos años.

   Sin embargo, aunque de las tácticas usadas por Bolsonaro una le será muy fácil de imitar a Calderón en México y así lo tiene calculado;  la de hacer campaña contra  la ideología de género, la legalización de la marihuana y el aborto que, Olga Sánchez Cordero está abanderando.  El otro componente del triunfo de Bolsonaro, el total desprestigio de la clase política por la operación Lava Jato del FBI y el juez Sergio Moro, los escándalos de Odebrecht o de las mensualidades de Lula a los diputados ( “la mensalao” ) para que votara sus iniciativas junto con otros escándalos de corrupción, son “temas” que Calderón no podrá utilizar y le sería como “escupir para arriba”,   porque él mismo está muy involucrado en ellas igual que buena parte de los gobernadores panistas y ex funcionarios de alto nivel de su gobierno del 2006 al 2012.

   Calderón es muy vulnerable a los escándalos de corrupción  y además del descontento hacia su política económica y a la ola de violencia y crímenes que desató supuestamente luchando contra el narcotráfico mientras la producción de drogas crecía y el lavado de dinero inundaba a los bancos.  

   Lula y Dilma fueron traicionados por una clase media brasileña que ellos formaron y engrandecieron desde el 2003 al 2016 en que gobernaron, pero Calderón es odiado por esas clases medias a las que humilló con su entreguismo del país y la destrucción de sus niveles de vida. Calderón será un mal imitador de Bolsonaro, un Bolsonaro “patito”.