16/06/2019
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

Mayo 26 de 1910: se aprueba, aún bajo el régimen Porfirista, la creación de la Universidad Nacional de México. Justo Sierra era el secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes, y el impulsor de la iniciativa correspondiente que terminó siendo la Ley Constitutiva de la Universidad Nacional de México. Esta nueva institución se formaba por las Escuelas Nacionales Preparatorias, de Jurisprudencia, de Ingeniería, de Medicina, de Arquitectura (Bellas Artes), y de Altos Estudios.

Para el 22 de septiembre de ese año, iniciaba el ciclo escolar y Justo Sierra pronunció un discurso diciendo que no se concebía en aquellos tiempos un organismo creado por una sociedad que aspira a tomar parte cada vez más activa en el concierto humano, que se sintiera desprendida del vínculo que la uniera a las entrañas maternas para formar parte de una patria ideal de almas sin patrias… Justo Sierra fue un intelectual mexicano que en el fondo era algo romántico y buscaba sinceramente elevar los niveles académicos de todas las instituciones de educación oficial en México.

Sin embargo, en breves días iniciarían las hostilidades de la Revolución Mexicana que tumbarían del poder a su jefe Porfirio Díaz, sin embargo, la semilla de la Universidad Nacional de México, estaba sembrada, y hoy, con su renovado concepto de autonomía, se trata de una gran institución de educación superior reconocida en el mundo, y orgullo de todos los mexicanos.