22/05/2019
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UANL, 75 años entre las “Armas y Letras”

A sus 75 años de creación, Armas y Letras es la decana de las revistas del norte de México y una de las más antiguas del país. Creada en 1944, en el arranque de la segunda etapa de la Universidad de Nuevo León, ha tenido siete épocas.

 Inició como un boletín y mantuvo ese formato hasta la década de los años cincuenta, con la visión de Raúl Rangel Frías hacia las artes y humanidades. Nombres como Alfonso Reyes, Carlos Fuentes y Octavio Paz, primero como jóvenes creadores, luego como jóvenes maestros y, finalmente, como autores consagrados; están plasmados entre las firmas de la revista de literatura, arte y cultura de la UANL.

  “Desde el principio es una especie de revista miscelánea, donde se incluye el informe del rector, las novedades bibliográficas, hasta creación literaria y reseñas de libros.

  “En los años sesenta, cambia su formato en forma de libro; los años setenta es una publicación irregular. En los años ochenta, se retoma de nuevo. En los noventa, se moderniza”, señala el poeta y periodista Margarito Cuéllar, actual director editorial de la publicación universitaria.

 A finales de los ochenta, la creación poética de Cuéllar le había merecido algunos premios. Este contexto, le permitió al poeta un acercamiento a Armas y Letras, primero como autor, luego como colaborador. Es así cómo ha presenciado buena parte de la historia del proyecto editorial de la UANL.

  “Es un privilegio que exista esta revista. Ha mejorado su concepto de diseño, de contenidos. Incluye material de autores de otros países, connacionales, autores del norte de México, locales.

  “Armas y Letras surge con el discurso de Cervantes sobre las armas y las letras en El Quijote.

  “En los últimos años que hemos estado al frente, hemos tratado de incluir también otras literaturas que circulan poco en este país, como literatura china. Se ha integrado la crónica y la entrevista”, detalla.

 En el aspecto visual, Armas y Letras es impactante, resultado del trabajo de jóvenes artistas emergentes. En cada número, el diseño corre a cargo de un nuevo artista; por lo tanto, es un portafolio de lujo.

 ¿En qué radica esa impresión de frescura en una revista de tanto abolengo?

 Precisamente, en el equilibrio editorial con el que se cuenta, entre su director editorial, perteneciente a la generación de los cincuenta; la editora, Nohemí Zavala; y su diseñadora, Verónica Rodríguez, ambas nacidas en los ochenta.

 ¿Hacia dónde va Armas y Letras?

  “Indiscutiblemente todas las publicaciones se van transformando. Es una revista especializada, no para especialistas, pero sí para personas vinculadas a las artes y las humanidades.

  “Creo que seguirá por ese lado, mejorando la parte visual. Habría un reto sobre todo para incluirla no sólo como un link en PDF, sino un link más interactivo, donde pudiera tener cabida material con notas más breves.

  “Tal vez pequeños videos de dos o tres minutos que, de alguna forma, reflejen la vida cultural de México y de Nuevo León; sobre todo porque las lecturas van exigiendo otros formatos”, finaliza Cuéllar.

 La calidad literaria de Armas y Letras la convierte en un puente de enlace entre el mundo cultural y artístico, así como los hacedores del mismo: lectores, artistas y diseñadores.

 De esta manera se cumple uno de los objetivos de la Universidad Autónoma de Nuevo León, al transformar el entorno con base en un trabajo que trasciende de lo material hacia lo espiritual.