19/01/2018
Editoriales

LA POPULARIDAD NO ES UNA FICHA DE NEGOCIACION PARA EL BRONCO

Según dijo el secretario de Gobierno de Nuevo León, Manuel González, el gobierno de Jaime Rodríguez Calderón se encuentra "en el umbral de una de las negociaciones más importantes de la historia" de nuestro Estado en donde, dijo, "se juegan desde la candidatura presidencial hasta lograr mejores condiciones de trabajo para el Estado". Como resultado de esto, algunas de las columnas de chismes o análisis político en nuestra ciudad han estado manejando la hipótesis de que incluso el gobernador Jaime Rodríguez podría buscar una negociación con el presidente Enrique Peña Nieto para obtener recursos abundantes para Nuevo León siendo candidato presidencial y ayudando a bajar los votos al líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador. Otros de los columnistas hablan incluso de que El Bronco podría actuar al revés y unirse a AMLO a cambio de que éste acepte algunas candidaturas de "independientes" y como Presidente ayude a Nuevo León.

Estos analistas basan esta hipótesis en la declaración de El Bronco en el sentido de que "no tiene caso" ser candidato presidencial "si ni la gente de Nuevo León votaría por mí". En realidad y siendo realistas, El Bronco tiene muy pocas fichas para jugar en esta negociación. Que si logró suspender el proyecto Monterrey VI, que si redujo el déficit estatal de 9 mil a 4 500 mdp, que si vinculó a proceso a 20 funcionarios, etc. Sin embargo, todos esos "logros" no han logrado evitar el colapso de su popularidad y la creciente desilusión y el rechazo de los nuevoleoneses y en especial los que votaron por él.

En esas condiciones, con una aprobación de menos de 20% según las cifras de SABA de hace unas semanas y con una calificación por abajo de 5, El Bronco no puede exigir casi nada en esa negociación tan importante de la que habló Manuel González.